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La amante despreciada del CEO romance Capítulo 178

Exactamente una hora después, Dominic llegó a la casa de Maxwell. Al abrir la puerta, Sarah se quedó paralizada por la sorpresa, mirándolo con los ojos muy abiertos.

—Dominic... No me avisaste que venías —dijo ella, visiblemente desconcertada.

—Lo siento, Sarah —respondió Dominic con tono tranquilo y educado—. Pasaba cerca de aquí, quise venir a verlo y pensé que sería una buena idea llevarlo un rato a la casa para que juegue con Derek y Doménica.

Sarah asintió, intentando procesar la prisa de la visita.

—Está bien. Pasa, voy a preparar sus cosas de inmediato.

En ese momento, el pequeño Arthur apareció corriendo por el pasillo. Al ver a Dominic, el rostro del niño se iluminó por completo y corrió a abrazarlo con fuerza, desbordando emoción al ver a su papá.

—¡Papá Dominic! —exclamó el pequeño, mirándolo hacia arriba con entusiasmo—. Antes de irnos a la casa, me debes llevar a comprarle un regalo a mi novia Doménica. Se lo prometí.

Dominic no pudo evitar que una sonrisa sincera rompiera su habitual semblante serio. Se agachó a su altura y le revolvió el cabello con cariño.

—Claro que sí, campeón. Iremos por un regalo para Doménica antes de ir con los demás.

Sarah regresó a la estancia minutos después portando una pequeña mochila con las cosas del niño. Se la entregó a Dominic, mirándolo con una fijeza cargada de una clara angustia materna.

—Por favor, lo cuidas mucho —le pidió Sarah, con la voz un tanto tensa.

Dominic tomó la mochila y sostuvo la mirada de la mujer, recordándole quién era él en la vida del niño.

—Siempre he cuidado de él, Sarah. Eso no va a cambiar hoy.

Sarah exhaló un suspiro, bajando los hombros en señal de disculpa mientras se pasaba una mano por la frente.

Cap. 178: Complicidad. 1

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