Lunes.
Paulina y Josefina desayunaron y, apenas terminaron de arreglarse para salir, escucharon el sonido de un motor afuera.
Armando había llegado.
Josefina salió corriendo felizmente. —Papá, llegaste.
—Ajá —Armando saludó a Paulina con un movimiento de cabeza—. Buenos días. ¿Nos vamos?
Paulina no dijo nada y subió a su coche junto con Josefina.
En el trayecto, debido a la tensión con la que Paulina se había ido de la mansión el otro día, casi no hablaron.
Al llegar a la escuela, bajaron del auto. Josefina jaló a Paulina hacia el salón de clases, mientras Armando caminaba en silencio al lado izquierdo de Paulina.
Hacía buen sol, pero el viento estaba algo fuerte. Paulina se estremeció ligeramente por el frío y Armando volteó a verla: —¿Tienes frío? En el carro hay una...
—No tengo frío —respondió ella con voz neutra.
No era por hacerse la fuerte; realmente no sentía frío.
Armando la observó en silencio un par de segundos, y al ver que en efecto no parecía tener frío, no dijo más.
Josefina caminaba adelante jalando a Paulina y entró primero al salón. La profesora Cordero, al verla con Josefina, pensó que solo venían ellas dos y se detuvo un momento.
Sin embargo, antes de que pudiera hablar, Armando también entró.
Al ver que Armando también había asistido, la maestra sonrió y los saludó: —Señor Frias, señora Romo, el lugar de Josie está por aquí. Por favor.
Paulina y Armando asintieron. Apenas se sentaron, un compañerito se acercó a buscar a Josefina, mirando con curiosidad a sus padres.
—Josie, ¿estos son tus papás? Tu papá es muy guapo y tu mamá muy bonita. ¿Entonces es verdad que tus papás no se divorciaron?
La señorita Cordero conocía la identidad de Armando y, recientemente, había visto a Paulina en las noticias, enterándose así de que ella también era una empresaria de alto nivel.
Siendo Armando y Paulina tan exitosos y ella solo una maestra, sentía que si hablaba de más podría parecer impertinente.
Por lo que decía Josefina, parecía que Paulina y Armando no se habían divorciado.
Ella no sabía si era verdad o no.
Dudó un poco antes de continuar: —Rara vez veo a Josie tan decaída. Como padres, deberían prestar más atención a la salud emocional de Josie en este aspecto.
Su intención era decir que, incluso si se divorciaban, debían consolar a la niña.
Paulina y Armando entendieron lo que la maestra quería decir.
Ambos asintieron al mismo tiempo. Armando respondió cortésmente: —Lo haremos. Gracias por su preocupación, señorita Cordero.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Autora muchas gracias por la novela pero dele algo de acción a la potra con todos los malos...
Estuve 3 meses sin leer esta historia porque avanza muy despacio y que decepción leer que la trama vuelve a la misma m......
Que mierda, esto lo último ya me rindo no puedo con esta historia de verdad que atraso de mierda...
esperar toda una semana para leer 6 capítulos con la misma porquería!!!! AUTORA no tienes un ápice de respeto por los lectores!!!!...
Y retroceder nada de avanzar que pendejada...
Y volvemos a lo mismo! Otro accidente y justo está la Mercedez para salvar a Armando y nuevamente el imbésil caerá en remordimento de conciencia y volverá con l Vivaceta de la Mercedez.... Para mi que esos 2 accidentes han sido arregaldos......
Ningún giro importante en la trama, ya que se sepa quien es paulina...
Y no hay más capítulos, quedé con las ganas de un buen fin para Paulina y un buen escarmiento para los lobos y Saavedra los odie mucho y sobre todo a mercedes...
Estuve emocionada con estos capitulos pensado que por fin se iba a saber que Paulina es la esposa de armando y que la otra es la metida , pero como siempre la aurora solo nos ilusiono. Ya estamos en el capítulo 677 será que estoy va más haya del 1000 mmm . Me toca aguantar porque quiero ver que va ser la aurora para hacer que Paulina vuelva con armando .......
Super narcisista la Mercy, dios q me sacan y ese Orlando peor q un perro faldero...