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LA GORDITA QUE DOMÓ A UN MAFIOSO romance Capítulo 2

Días después...

~MAKSIM~

Había sobrevivido a una cena de negocios de casi cuatro horas con tres empresarios convencidos de que podían engañarme con una sonrisa y un apretón de manos. Después de soportar discursos interminables, brindis innecesarios y conversaciones que habrían podido resolverse en quince minutos, lo único que deseaba era quitarme el saco, aflojarme la corbata y ver a mis hijos antes de que se durmieran.

Alessia se quedó en la planta baja para hablar unos minutos con una de las sirvientas sobre unas cosas de la casa, mientras yo subía la escalera con una sola idea en la cabeza: ver a mis pequeños.

No había llegado a la segunda planta cuando empecé a escuchar las risas que escapaban desde la habitación de juegos. Sonreí sin darme cuenta. Era increíble cómo aquellos sonidos podían borrar el cansancio de todo un día de trabajo.

Empujé la puerta con cuidado y me apoyé en el marco sin hacer ruido.

La niñera estaba sentada sobre la alfombra, observando a los tres pequeños mientras jugaban.

Valentina, completamente concentrada, perseguía a Bruno con una pistolita de juguete en la mano.

—¡Quieto, bandido! —gritaba entre risas—. ¡Te voy a atrapar!

Bruno respondió con otra carcajada y siguió huyendo con esos pasitos torpes que todavía conservaban el equilibrio por pura voluntad. En una mano llevaba un cochecito de juguete y con la otra intentaba apartar a su hermana, aunque era evidente que no entendía muy bien de qué iba el juego. Solo sabía que correr era divertido.

Un poco más atrás iba Viktor.

A diferencia de su hermano, avanzaba con más calma. Se detenía cada pocos pasos para recoger algún bloque de construcción, observaba un juguete distinto y luego volvía a seguirlos como si temiera quedarse fuera de la aventura.

—¡Pum! —exclamó Valentina, disparando un dardo de plástico que golpeó la espalda de Bruno.

Mi hijo se quedó inmóvil. Miró el dardo y después miró a su hermana. En lugar de llorar, soltó una risita tan contagiosa que los tres terminaron riéndose.

No pude evitar hacerlo yo también y Valentina levantó la cabeza al escucharme. Sus ojos se iluminaron al instante.

—¡¡Papi!!

Corrió hacia mí tan rápido como pudieron llevarla sus pequeñas piernas y prácticamente se lanzó sobre las mías.

Me agaché para recibirla y la levanté en brazos.

—Hola, zayka.

Me rodeó el cuello con sus bracitos y me dio un beso exageradamente sonoro en la mejilla.

—Llegaste.

—Sí, ya llegué.

Bruno y Viktor nos habían visto. Intercambiaron una mirada entre ellos y, como si hubieran llegado exactamente a la misma conclusión, abandonaron todos los juguetes y comenzaron a caminar hacia mí con los brazos levantados.

—¡Pa... pa!

Sonreí.

No existía un recibimiento mejor que aquel.

Volví a dejar a Valentina en el suelo solo un instante para inclinarme y levantar a Bruno con un brazo y a Viktor con el otro.

—¿Y ustedes también querían saludar a su papi?

Bruno respondió agarrándome la nariz.

Viktor decidió tirar de mi cabello.

—Veo que sí.

Les besé la frente a los dos y luego los acomodé mejor sobre mis brazos.

La niñera sonrió al verme.

—Buenas noches, señor Volkov.

—Buenas noches. ¿Se portaron bien estos diablillos?

Ella soltó una risita.

—Depende de lo que usted considere portarse bien.

Miré a Valentina. Ella evitó mis ojos con una expresión sospechosamente inocente.

—Valya...

—¿Sí?

—¿Qué hiciste?

—Nada, papito.

La respuesta fue demasiado rápida.

—¿Estás segura?

Asintió con tanta energía que casi me convencía.

La niñera carraspeó discretamente.

—La señorita Valentina decidió enseñarle a Bruno que podía saltar desde la mesa al sillón, como si fuera una rana.

Bajé la vista hacia mi hija y ella sonrió.

—Yo puedo hacerlo, papi.

—No dudo que lo hagas.

—Pero Bruno ni siquiera pudo subirse a la mesa porque él aún es un bebé y no alcanza.

—Ajá.

—Pero yo quise ayudarlo a hacerlo.

—Me lo imagino.

—Entonces usamos mi banquito para el baño.

Tuve que morderme el interior de la mejilla para no reír. Era tan buena para inventar cosas.

CAPÍTULO EXTRA 2 1

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