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La Luna no deseada por el Alfa romance Capítulo 281

Greta

Aquella pequeña muñequita estaba aferrada a los brazos de Finn como un koala. Escondió la cara bajo el mentón de él para poder mirarme sin soltar el contacto. Su postura era tímida, pero su mirada no lo era en absoluto. Era casi territorial. Mi loba gruñó dentro de mi cabeza antes de que le recordara que esa cachorra había pasado por mucho y no representaba una amenaza. Pero sabía mi nombre. Eso era interesante.

—¡Ay, estoy tan emocionada de verlos a todos! —exclamó Kennedy sin poder contenerse—. ¿Tienen hambre? Samuel dijo que cazaron antes de salir de su campamento. ¿O están cansados? Los vamos a acomodar aquí con nosotros esta noche.

—¡Tengo hambre! —dijo el niño más pequeño, y todos nos reímos.

—Gabriel, tú siempre tienes hambre. —Se rio la niña mayor.

—Bueno, Gabriel, estás de suerte, acabo de surtir el refrigerador. Yo también tengo hambre todo el tiempo —dijo Kennedy entre risitas mientras se daba palmaditas en el estómago—. Vamos a comer algo y después todos se bañan y a la cama. ¿Les parece? —Extendió la mano hacia él. Gabriel miró a los dos mayores en busca de aprobación antes de tomarla con cuidado—. Vamos. Todos necesitan comer y ducharse, el bosque los deja asquerosos.

—¡Oye! —Seth se hizo el ofendido.

—Estoy segura de que a tu familia no le importa, pero después de un día entero transformándose, jugando con estos niños en el bosque y cazando, ¡todos huelen terrible! —Volvió a reír y todos la seguimos rumbo a la cocina.

—Bien. Ya sabemos el nombre de Gabriel. —Señalé al pequeño con el cabello castaño claro parado por todos lados. Sus ojos verdes no habían dejado de moverse, absorbiendo todos los detalles posibles—. Y conocemos a Trinity. Dígannos sus nombres. —Les pedí a los dos mayores.

—Me llamo Landon y ella es Peyton —respondió el niño mayor. Sin duda era hijo de un líder. Esperaba que estuviera preparado para las preguntas sobre lo que les había pasado. Pero seguramente Ryker esperaría a que los dos pequeños estuvieran dormidos primero.

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Contuve una sonrisa. Era un natural con los niños, pero le daban un poco de miedo en situaciones fuera del campo de entrenamiento. El corazón me dio un vuelco al ver la imagen; se veían adorables juntos. Deseé poder darle eso. ¡Un momento! ¿Qué? ¿De dónde había salido ese pensamiento? Yo no quería cachorros. Sacudí la cabeza y seguí observando. Finn recorrió al resto de los chicos con la mirada buscando ayuda, pero Samuel y Seth solo le sonreían. Me pregunté qué habría pasado ese día para que lo dejaran batallando así. Tendría que preguntarles después. Al final se rindió y se sentó él mismo en el taburete, con Trinity en el regazo.

Todos nos acomodamos a comer y conversar. Kennedy, Ryker y yo nos turnábamos para hacer preguntas superficiales y conocer a los niños. Landon era hijo del Gamma, lo cual tenía sentido por su naturaleza protectora y por la forma en que gravitaba hacia Seth. Los padres de Peyton eran sanadores.

El papá de Gabriel era guerrero, pero no mencionó a su mamá en ningún momento. Lo dejamos pendiente para preguntarle a Landon después. Los padres de Trinity estaban a cargo de las tierras de cultivo. Ese pequeño dato requirió un poco de esfuerzo para sacárselo. Su idea de la granja era el granero grande con muchos señores que trabajaban muy temprano. Landon y Peyton nos explicaron cuando era evidente que no entendíamos lo que trataba de decirnos.

Cuando Gabriel empezó a quedarse dormido sentado, dimos la noche por terminada. Kennedy llevó a Peyton a su cuarto para que se duchara. Ryker guio a Landon al cuarto de Bennet, y Finn y yo nos llevamos a los pequeños al nuestro, ya que parecía no haber forma de despegar a Trinity de él, ni siquiera medio dormida.

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