Yvaine.
No sé cómo acabo en encuentro "deportivo", entre Jason y mi marido, tampoco quiero meterme eses estúpida manera que, tienen de arreglar sus conflictos, estos dos. Pero la verdad, es que me encantaba observar a mi atractivo marido, ejercitarse de esa forma, despertaba de todo en mí, no era que lo necesitara estímulos visuales para excitarme, Norman Miller me excitaba con tan solo respirar.
Justamente hoy, tras el fracaso de cena de ayer, y comunicarle a Jason, que por esa noche lo liberaba de la presión a la que le iba someter su jefe, para que cumpliera la orden de su abuelo, me aproveche de mi marido, mientras se duchaba en el gimnasio.
Cuando se fue su asistente, rápidamente y feliz, de poder retrasar lo más posible la inevitable orden.
Me encontraba totalmente relajada, esperando a que Kim me viniera a recoger para ir a comprar un vestido, menos caro y ostentoso de los que tenía en mi armario, cosa que a Norman no le gustaba, ya que no entendía porque no podía vestir de la manera que era más adecuada como esposa del CEO.
Cada día, me costaba más hacer entender, al cabezota de mi marido, que lo hacía por nuestro bien, quería estar preparada para que se me reconociera por mí misma, no por ser la esposa del dueño de la empresa.
Para Norman, el no poder demostrar, en la empresa quién era yo, le creaba mucha incomprensión.
Deseaba darme a conocer, a mí y a sus hijos. Sólo quedaban dos semanas para que llegara el aniversario de la fundación de las empresas Miller, y sabía que se me acaba el tiempo, entonces tenía que hacer todo lo posible en el tiempo que me quedaba, para poder ser reconocida por mis compañeros, por mi talento a la hora de diseñar.
El coche de Kimberly llegó a su hora, como me anunció, James. Cuando entró, tras sonreírme, supe que volvía a ser la misma, y que el enfado de anoche, se había pasado, aunque aún notaba que seguía nerviosa, sobre todo porque cuando llegó al salón para saludar a los niños, miraba a todos lados como buscando algo o a alguien.
-" No está aquí, pelirroja, creo que Norman y él tenían una reunión en Boston vendrán esta tarde - le dije riendo.
-" ¿Quién te ha dicho que estoy preguntando por el idiota asistente de tu marido?". Me dijo intentando disimular su decepción acariciando la cabeza de los bebes.
-" ¿Quién ha hablado de Jason Blake?, yo hablaba del abuelo, aunque ahora que lo dices él, también se fue con ellos."- le dije estallando en carcajadas mientras mi amiga se ruborizaba hasta el nacimiento del pelo y se tapaba la cara abrazando a Ailan, que jugaba con el pelo de su tía, ya que siempre le había gustado su color.
-" Desde luego rubia, desde que estas con Norman Miller te has vuelto un sádica, te encanta reírte de los demás". Me dijo entre dientes para que los niños no se dieran cuenta que se encontraba molesta.

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