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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1095

—Tienes miedo, ¿verdad?

Floriana no dejó que Víctor pasara la noche en su casa. Cuando él se fue, llamó a Isabella. En realidad, no era tan indiferente como aparentaba; aún amaba a Víctor, y alejar al hombre que amaba, inevitablemente la llenaba de dudas y tristeza.

Isabella le dijo que era el miedo hablando. El daño causado por Facundo y las constantes peleas que había tenido con Víctor la habían dejado sin fe en el matrimonio.

—Lo admito, tengo miedo —dijo Floriana con una risa amarga—. Para mí, el matrimonio es lanzarse al fuego. Ya me quemé dos veces, no pienso saltar una tercera.

—¿Y si solo intentan salir como novios?

—También me da miedo.

Isabella y Floriana hablaron durante mucho rato, hasta que una mujer alta, vestida con pantalones de mezclilla, chaqueta de cuero y cabello corto, se sentó frente a Isabella. Entonces se despidió de Floriana.

—¿Usted debe ser la señorita Gutiérrez? —preguntó Isabella con una sonrisa amable.

La mujer no respondió de inmediato, sino que la miró de arriba abajo, evaluándola. Su expresión cambió ligeramente, frunció el ceño y torció los labios, como si la estuviera calificando mentalmente.

Isabella se mantuvo sentada derecha, dejando que la otra mujer la observara.

Conocía muy bien a esta mujer: era Tatiana Gutiérrez, la líder de la Hermandad Gutiérrez. Una mujer del bajo mundo con la que definitivamente no era bueno meterse. Se había sorprendido mucho cuando la contactó pidiéndole una reunión de negocios.

Iba a rechazarla, pero Tatiana le había asegurado que quería hablar de un negocio legítimo.

—¿Te has operado la cara? —preguntó Tatiana alzando una ceja.

Isabella se quedó perpleja por un segundo antes de responder.

—¿Es una broma, señorita Gutiérrez?

—¿No tienes cirugías?

Isabella exhaló lentamente.

—No.

¿Era esta alguna nueva forma de presentarse? Se sentía un poco fuera de lugar.

—Así que no está operada... —murmuró Tatiana para sí misma, para luego echarle un vistazo al cuerpo de Isabella. Un ligero retortijón de envidia le recorrió el estómago. No solo era hermosa, sino que tenía una figura envidiable, y su voz era agradable. Además, dicen que es muy inteligente, siendo la que maneja Tecnología Crespo.

Con razón era el tipo de mujer que un hombre como Jairo elegiría. Pero bueno, ella tampoco se quedaba atrás.

Capítulo 1095 1

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