Entrar Via

La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 1098

—Tienes olfato de perro, ¿verdad?

—Lo heredé de ti, pa.

—¿Hiciste alguna travesura en la escuela hoy?

—Para nada, pero hubo una noticia bomba en el salón.

—¿Qué pasó?

—Félix se estaba peleando con otro niño, se cayó de boca y se rompió dos dientes. Salió un montón de sangre, la maestra se pegó un buen susto.

Isabella ya estaba acostumbrada a esto. Todos los días Samuel llegaba con historias nuevas de la escuela, mientras que la rutina de Lucas era inamovible: primero, bañarse; después, hacer la tarea.

Con Lucas, Isabella no tenía que preocuparse, pero a Samuel siempre tenía que presionarlo. Era lento para escribir, y si lo dejaba vaciar todo lo que tenía que contar antes de sentarse, terminaba haciendo la tarea a medianoche.

—¡Samuel, ve a hacer tu tarea rápido!

Samuel aceleró el ritmo para terminar de contar el chisme de Félix, y finalmente corrió escaleras arriba para empezar sus deberes.

Cuando Samuel subió, Isabella estaba a punto de hablar con Tatiana, pero se dio cuenta de que ella ya se había metido en la cocina con sus dos bolsas de compras.

—¡Jairo, no me imaginaba que usted supiera cocinar!

Jairo se sobresaltó y se dio la vuelta para ver a Tatiana.

—Señorita Gutiérrez, ¿qué hace aquí?

—Seguro viene cansado de trabajar todo el día, ¿cómo voy a dejar que se meta a la cocina? ¡Vaya a descansar, yo me encargo de la cena! —dijo Tatiana, empujándolo levemente para que se apartara.

Jairo dio un paso atrás de inmediato, evitando que ella lo tocara.

—Señorita Gutiérrez, ¿vino a hablar de negocios conmigo, verdad?

—¿Acaso no puedo visitarlo si no es por trabajo?

Jairo arqueó una ceja.

—No, no puede.

Tatiana no se esperaba una respuesta tan cortante, pero ya estaba ahí y no pensaba echarse para atrás.

—Jairo, considere esta cena como un agradecimiento por haberme salvado la vida.

Viendo que Tatiana ya se había arremangado y comenzaba a preparar las verduras, Jairo dejó las chuletas cociéndose a fuego lento y salió de la cocina.

—¿Qué está pasando? —le preguntó Jairo a Isabella, quien acababa de bajar después de cambiarse de ropa.

Isabella resopló.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido