El lugar de encuentro era un club muy famoso en Nublario; por fuera, una fachada deslumbrante, pero por dentro, un ambiente turbio y caótico.
Otilia la había citado ahí, seguro con alguna mala intención, pero a Isabella eso no le quitaba el sueño.
Al llegar al reservado, Otilia ya la estaba esperando.
Seis años sin verse, y Otilia era otra persona. Llevaba un traje sastre elegante, un maquillaje llamativo y estaba cubierta de artículos de lujo. Una ligera sonrisa se dibujaba en sus labios y mantenía la barbilla en alto, con un aire de diva forzado que, a decir verdad, no le quedaba del todo mal.
En comparación, Isabella vestía mucho más casual: pantalones de mezclilla con un suéter de cuello alto, un abrigo a media pierna por encima, el cabello suelto y sin un solo accesorio.
Al verla vestida así, la sonrisa de Otilia se ensanchó.
—Bella, cuánto tiempo. Has cambiado mucho.
Isabella forzó una sonrisa.
—¿Tú crees?
Se sentó frente a Otilia sin darle mayor importancia y se sirvió una taza de té, bebiéndola a grandes tragos.
—¿No crees que yo también he cambiado mucho? —dijo Otilia, entrecerrando los ojos.
Isabella se encogió de hombros.
—Como dijiste, han pasado varios años. ¿Quién no cambia?
—¿No sientes que la persona que soy ahora te resulta familiar?
—¿Familiar?
Isabella frunció el ceño. ¿A qué se refería?
—¿No te parece que ahora me parezco mucho a la mujer que eras antes?
—¿A mí?
—¡Ja! Si tu vida es un desastre, te lo mereces.
—Yo no creo que mi vida sea un desastre.
—Pero si has caído tan bajo…
—Pero tengo dinero.
Con esa simple frase, Otilia se quedó sin palabras. No importaba cómo vistiera, qué carro manejara o en qué casa viviera, Isabella tenía dinero.
Otilia aparentaba una vida de lujos, pero ¿acaso tenía más dinero que ella en su cuenta bancaria?
—¿De qué te sientes tan orgullosa? ¡No es más que el dinero que le sacaste a Jairo cuando te divorciaste de él, no es algo que te hayas ganado con tu propio esfuerzo!
—Esa es mi habilidad. Si no, ¿por qué no te buscas un hombre rico, te casas con él y luego te divorcias para quedarte con una buena parte de su fortuna?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...