Al escuchar la pregunta, Isabella se detuvo en seco. Se giró y entonces se dio cuenta de que la actriz rodeada de gente era Esther Beltrán.
Ese periodista era muy audaz. La pregunta era tan incisiva que, de repente, todos guardaron silencio, esperando la respuesta de Esther.
Esther era alta, con un aire elegante y distinguido, reconocida en el medio como una actriz de gran carácter.
En los últimos años, su carrera había despegado de forma espectacular. Pasó de ser una actriz casi invisible que, tras más de una década en la industria, nunca había conseguido un papel protagónico ni uno relevante, sin fama ni apenas seguidores. Y casi de la noche a la mañana, comenzó a participar en grandes producciones, a obtener papeles principales y, con su primera película como protagonista, ganó un premio a mejor actriz de gran prestigio.
Su promoción era masiva y abrumadora, su popularidad se disparó y, gracias a la estrategia de su agencia y a los temas de conversación que generaban, consiguió una legión de seguidores.
Ahora, cuando la gente hablaba de Esther, la describían como una actriz que combinaba talento, belleza e inteligencia, una figura con estatus e influencia en la industria.
Pero si alguien analizaba con detenimiento el meteórico ascenso de Esther, era imposible no relacionarlo con Floriana, pues su éxito coincidió con la caída de esta.
El punto de inflexión en la suerte de Esther fue precisamente después de que Floriana la agrediera. Aquella bofetada pareció una maldición que transfirió la buena fortuna de Floriana a Esther.
Incluso algunos internautas especulaban que Esther le había hecho algún tipo de brujería a Floriana, aunque otros argumentaban que la culpa era de Floriana, cuyo éxito desmedido la había vuelto arrogante, haciéndole perder su esencia y sus principios, lo que finalmente la llevó a sufrir las consecuencias.
Las teorías eran muchas, pero en la actualidad, nadie se atrevía a mencionar el pasado de Esther y Floriana frente a ella.
—Señorita Beltrán, la verdad es que todos siempre hemos tenido curiosidad: ¿por qué Floriana la golpeó frente a todo el equipo de producción ese día?
Esther suspiró, como si le doliera recordar algo tan penoso. Su expresión se ensombreció un poco, pero aun así, respondió.
—En aquel entonces, tenía una escena de unos pocos minutos con ella. Era una serie que ella protagonizaba, y yo solo tenía un papel secundario. Pero ella, la protagonista, no se había aprendido sus líneas, lo que provocó que repitiéramos la toma muchísimas veces sin éxito. Al ver al director y a todo el personal tan agotados e impotentes, sentí pena por ellos, así que en la siguiente toma, intenté recordarle discretamente sus diálogos.
»Lo hice con buena intención, pero ella lo interpretó como un insulto. Después de otro intento fallido, el director, que no se atrevía a regañar a Floriana, la tomó conmigo. En ese momento, me sentí muy indignada y señalé que el error era de Floriana por no haberse aprendido el guion. Ella, acostumbrada a ser el centro de atención y la jefa del set, no soportó que una simple actriz secundaria expusiera su error. Se sintió humillada y, por eso, me dio una bofetada.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...