Entrar Via

La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 509

El hombre que salió del elevador atrajo al instante todas las miradas, pero estas, tras un breve contacto, abandonaron cualquier asomo de curiosidad para volverse reverentes.

No era el centro de atención como una estrella rodeada de admiradores; era como un rey ante el cual todos sus súbditos se inclinaban.

Sin embargo, él no miraba a nadie por encima del hombro, no actuaba con arrogancia. Saludaba con un gesto de cabeza a quienes conocía, sonreía levemente, con una actitud serena y amable, poderosa pero contenida.

Aun así, este hombre transmitía una presencia imponente, una que inspiraba un respeto absoluto, de esos que solo se pueden admirar desde la distancia, sin atreverse a comparar.

Seis años. Todos habían cambiado.

Jairo también. Su rostro seguía siendo de una belleza impecable, capaz de opacar a las actrices más deslumbrantes, una presencia casi milagrosa, de las que se graban en la memoria para siempre.

Sin embargo, el tiempo había pulido algunas de las aristas de su juventud, volviéndolo más sereno, y también más formidable.

La gente ya no se refería a él como el presidente del Grupo Crespo. Ahora era el líder absoluto, el emperador que, desde su trono, gobernaba el imperio comercial de los Crespo.

Isabella respiró hondo. A pesar de que era el comienzo del verano, el aire que inhaló se sintió helado, tan frío que la hizo estremecerse.

Fue ella quien pidió el divorcio; de hecho, lo forzó a aceptarlo.

Él había intentado recuperarla en más de una ocasión, adoptando la postura más humilde de la que fue capaz.

Pero ella no cedió. Lo expulsó de su mundo junto con su hijo mayor, sin la menor vacilación.

Él le había preguntado: «¿De qué está hecho tu corazón?».

Y ella había respondido: «Simplemente asume que no tengo corazón».

Él se acercaba cada vez más. Isabella sintió que el aire a su alrededor se enrarecía y su corazón comenzó a latir descontroladamente. No le gustaba esa sensación, así que se dio la vuelta con decisión y se alejó en dirección opuesta a él.

Floriana Sánchez le había dicho una vez: «Bella, eres la mujer más racional que he conocido, tan racional que resulta cruel».

Capítulo 509 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido