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La Otra Esposa de mi Marido romance Capítulo 516

—¿Qué esperan? ¡Atrápenla y hagan que borre el video que grabó!

Esther no había visto a Lucas, hasta que Hernán se interpuso en su camino.

—Señorita Beltrán, va a asustar a nuestro joven amo si sigue así.

Esther se sorprendió al ver a Hernán, y solo entonces se percató de la presencia de Lucas junto a Isabella.

—Lucas, tú… ¿la conoces?

Lucas la miró de reojo.

—¿Y a ti qué te importa?

El rostro de Esther se ensombreció.

—Tengo un asunto que tratar con ella, ¿podrías…?

—Ella no quiere hablar contigo.

—Pero es algo muy grave…

—¡Y a mí qué me importa!

Esther ya estaba perdiendo la paciencia.

—Los niños no deberían meterse en los asuntos de los adultos.

—Pues yo sí me voy a meter, ¿y qué?

—Tú…

—Por cierto, ¿quién eres tú?

Esther resoplaba de ira, mientras Isabella contenía la risa.

Este niño era un experto en sacar de quicio a la gente, igualito a ella.

Quizás por el alboroto, Facundo salió del salón. Al ver a Isabella, también se sorprendió.

—Facundo, es de esta mujer de la que te hablaba. Me hizo un montón de preguntas extrañas y grabó un video. Ayúdame a quitarle el celular y a borrarlo —dijo Esther, sintiéndose respaldada al ver a Facundo.

Facundo miró a Isabella y luego a Lucas.

—Señor, ¿qué ocurre?

Lucas, al ver a Facundo, lo saludó cortésmente.

—Señor. Intentar arrebatarle el celular a alguien por la fuerza, e incluso ordenar a sus guardaespaldas que lo hagan, más allá de ser un problema moral, es un delito.

La seriedad del pequeño divirtió a Facundo.

—Solo queremos que borre un video.

—Ella no quiere borrarlo, así que no pueden obligarla.

—¡Pero en ese video salgo yo, y tengo derecho de imagen! ¡Pedirle que lo borre es legal y razonable! —intervino Esther.

—Aunque sea legal y razonable, si ella no quiere, la ayudaré de todos modos, sea legal o no.

—¡Ay! Quería borrarlo, ¡pero sin querer lo subí a internet! ¿Y ahora qué hago? ¡No fue a propósito!

Al oír que lo había subido a la red, Esther se alarmó aún más.

—Facundo, ¡haz que lo borre ya! ¡Ese video no puede circular por internet!

Facundo empezaba a sentir un dolor de cabeza.

—Señorita Quintero, esto ya es pasarse de la raya.

—Pero de verdad que no fue a propósito.

—Tú…

—¿Para qué discutes con ella? ¡Que la agarren y le quiten el celular! —exigió Esther, desesperada.

Facundo, viendo la expresión desafiante de Isabella, que parecía decir «voy a hacerte la contra, a ver qué haces», se dio por vencido.

—Señorita Quintero, nos veremos en otra ocasión.

Isabella hizo una mueca.

—¡Mejor no vernos!

Dicho esto, tomó a Lucas de la mano y se marchó. Sin una orden de Facundo, los guardaespaldas se quedaron parados sin intervenir.

Esther, indignada, le preguntó a Facundo por qué no había hecho nada contra Isabella.

—¡Ella no es alguien con quien te puedas meter!

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