—La verdad es que no he grabado muchas escenas, borrarlas es fácil —respondió Floriana con frialdad.
—En cuanto salgas por esa puerta, te garantizo que no volverás a conseguir otro papel. Y si lo consigues, tengo mis métodos para que, cuando salga al aire, ¡todo internet se llene de notas negativas sobre ti! —gritó Hugo golpeando la mesa.
Floriana frunció el ceño. Bien dicen que es mejor ofender a un caballero que a un villano, y Hugo era la definición de eso. Ofenderlo le traería un sinfín de problemas.
—Señorita Sánchez, no hay necesidad de hacer enojar a don Hugo. Debería dejar de lado su orgullo —le aconsejó el director, fingiendo preocupación.
—Que haga lo que quiera —Floriana no dudó y siguió caminando hacia la salida.
—¡Floriana, te voy a vetar! ¡Voy a hacer que desaparezcas de este medio! —rugió Hugo.
—¿A quién vas a vetar? ¿A quién vas a desaparecer?
La voz provino de la puerta. Todos voltearon rápidamente y se quedaron atónitos al ver que era Facundo. Floriana también se sorprendió y frunció el ceño de inmediato.
Facundo le dirigió una mirada a ella y luego clavó sus ojos en Hugo.
—Hugo, ¡qué valiente te has vuelto!
Hugo, por supuesto, conocía a Facundo. Aunque Facundo no pertenecía al mundo del espectáculo, todos los círculos sociales le debían respeto. Pero, ¿qué hacía ahí? ¿Venía a defender a Floriana? ¿No se habían divorciado y terminado muy mal?
—Señor Prado, qué pena que vea este espectáculo. Por favor, siéntese —Hugo se levantó apresuradamente para cederle su lugar.
Facundo soltó una risa burlona y, para sorpresa de todos, fue y se sentó.
El director, que tenía algo de tacto, corrió hacia Floriana y, tras rogarle un buen rato, logró convencerla de volver a su asiento.
—Señor Prado, Hugo solo estaba bromeando con la señorita Sánchez.
Hugo captó la indirecta y se apresuró a decir:
—Sí, era una broma. ¿Cómo me atrevería a vetar a la señorita Sánchez? No... no tengo tanto poder.
—¿O sea que lo que dijiste antes eran puras estupideces?



VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...