El teléfono sonó durante un buen rato, pero nadie contestó.
—Seguro está en una junta o en algo importante —dijo ella.
Elsa frunció el ceño.
—¡Para mí que a propósito no te contesta el celular!
—Mamá, ¿cómo puedes decir eso?
—¿Cuántas veces le has marcado estando yo presente? ¿Acaso te ha contestado alguna vez?
Alicia apretó los labios.
—Pues, ¿qué quieres que haga?
Antes, cuando quería salir a comer con él, nunca le entraban las llamadas y tenía que ir a buscarlo a la empresa. Y para colmo, tenía que hacer cita; solo después de que la secretaria confirmara el horario, lograba que comieran juntos.
—Señoritas, ¿por qué no revisan otros modelos? Por ejemplo, este anillo también es de rubí, tiene muy buena pureza y calidad, y el precio es mucho más accesible que el anterior —sugirió la vendedora.
Alicia solo le echó un vistazo y le hizo un gesto de desprecio a la empleada para que lo quitara de su vista.
—¿Qué te pasa? ¿Crees que no me alcanza para comprar este anillo de doscientos sesenta mil pesos?
—No, para nada, señorita —se apresuró a contestar la vendedora—. Solo quería recomendarle más opciones para que tuviera de dónde escoger.
—Ya basta, quiero este —dijo Alicia, empujando el anillo de doscientos sesenta mil pesos hacia la vendedora.
—Enseguida le preparo la nota.
—¡Espere!
Elsa detuvo rápidamente a Alicia.
—¿De dónde vas a sacar tanto dinero?
Alicia hizo un puchero.
—Pues a mí me gusta este anillo. Usted vea cómo consigue el dinero.
—¿Que yo lo consiga? —Elsa abrió los ojos de par en par—. ¿Y de dónde quieres que lo saque?
—Márcale a mi papá. Es el dueño de una empresa, ¡no me digas que no tiene para pagar esto!
—¡Tú sabes perfectamente cómo están las cosas en la casa! ¡Ahorita no tenemos ni un peso y seguimos arrastrando deudas por millones!
—Pues que pida prestado. En cuanto me case y entre a la familia Quintero, me convertiré en la señora Quintero. ¿Acaso cree que no podré pagar esta miseria?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...