Esas palabras le cayeron a Víctor como una cachetada en seco. La amistad sincera en la que tanto creía solo existía en su imaginación; y mientras él estaba en la luna, todos los demás ya habían notado las intenciones de Lina.
Lo peor de todo era recordar que hasta se había peleado con Floriana por este asunto, al punto de firmar los papeles en el registro civil. En un par de días terminaba el periodo de espera obligatorio, y ya tenían que formalizar el divorcio.
Al final, todo fue por su estupidez y por no saber pintar su raya. Toda la culpa era suya.
Con el carácter explosivo de Víctor, verse manipulado de esa forma lo enfureció. Se lanzó hacia adelante dispuesto a golpear a Lina, pero ella ya había abierto la puerta del cuarto. Justo en ese instante, pasaron unos compañeros del grupo que iban a fumar.
—¡Órale! ¿A poco estaban practicando la escalada en la cama? ¿A ver qué tanta coordinación tienen? —bromeó uno de ellos con tono sarcástico.
—¡Chinga tu madre y coordínate tú con ella! ¿Qué clase de gustos creen que tengo para fijarme en algo así? —bramó Víctor, fúrico.
Ese grito dejó pasmados a los demás. ¿A qué se refería? Si todo el tiempo habían andado de cariñosos, ¿cómo que no tenían sus queveres?
La cara de Lina enrojeció de vergüenza y coraje. Se dio la vuelta y le gritó a Víctor:
—¿Y tú te crees la gran cosa? Eres una basura, ¡estás casado y andas coqueteando a escondidas! Solo te seguí el juego porque me pagaron por hacerlo, si no, ¿tú crees que me ibas a importar?
La furia de Víctor estuvo a punto de estallar de nuevo, pero logró contenerse por un instante.
—¿Qué dijiste? ¿Quién te pagó?
Lina se dio cuenta de que había hablado de más.
—Yo no dije que me pagaran. Solamente… solamente me quería divertir un rato contigo. Pero como te pones tus moños, olvídalo. Ni que me hicieras falta.
Lina quiso salir corriendo, pero Víctor la alcanzó y la agarró con fuerza.
—¡A ver, me explicas qué cabrones pasa! ¿Quién te mandó a meterte conmigo?
—Escuchaste mal, no dije a nadie… ¡Ah!

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...