Al ver que Víctor había ido a buscarla, ella se quedó sorprendida.
—¿Qué haces aquí?
—Estuve manejando como unas quince horas seguidas para poder verte.
Floriana asintió.
—Pero ahorita tengo que entrar a grabar.
—Te espero.
—Entonces vete a esperarme al remolque.
Floriana estuvo grabando escenas hasta el mediodía. Al regresar a su remolque, encontró a Víctor profundamente dormido. Prefirió no molestarlo, así que se fue con su asistente a comer algo rápido, aunque le trajo comida a él.
Al terminar de filmar en la tarde, Floriana regresó y vio que Víctor se estaba comiendo el platillo que ya se había enfriado.
—Mañana se cumple el plazo del mes. Viniste por eso, ¿verdad? Yo…
—No me quiero divorciar —la interrumpió Víctor.
Floriana se quedó callada un instante.
—¿Por qué?
Víctor se limpió la boca a toda prisa y le contó cómo Facundo había contratado a Lina para seducirlo y causarles problemas.
—¡Ese Facundo es una basura, está dispuesto a hacer las peores porquerías para destruirnos! Te juro que entre Lina y yo no pasó nada, nunca tuve esa clase de interés en ella. ¡Por favor, créeme!
—Te creo —sonrió Floriana—. Siempre supe que no tenías ninguna intención rara con Lina.
Víctor respiró aliviado al escuchar que ella confiaba en él.
—¡Qué alivio! Entonces ya no hay motivo para divorciarnos.
—Pero la verdadera razón por la que te pedí el divorcio no tuvo que ver con Lina.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...