Erika se quedó mirando a Lucía, que no paraba de desviar la mirada; aunque tenía sus dudas, prefería escuchar primero qué tenía que decir Diego.
Erika volvió a fijar su atención en el asistente y le preguntó con tono amable:
—Diego, ¿tus sospechas se deben a que encontraron pruebas que apuntan a Vanesa?
Diego dudó; mientras lo hacía, no dejaba de lanzar miradas a Valerio.
Antes, en el estudio, Valerio había dejado claro que haría que Erika pagara los millones que costaba el equipo.
Pero ahora, Valerio se portaba de repente muy cálido y amable con ella. Si fuera pura actuación para ayudar a su exesposa a desquitarse, sería comprensible.
Sin embargo, esa mirada llena de afecto no parecía fingida en lo absoluto; desde que Erika bajó las escaleras, él no le había quitado los ojos de encima.
En fin, Diego estaba completamente confundido.
De todos modos, tras pensarlo un poco, decidió que debía apegarse a las órdenes estrictas que Valerio le había dado antes.
Así que respondió con respeto:
—Señora Erika, lo que pasó ayer fue muy repentino y todo era un caos, así que traje a todos los involucrados para aclarar las cosas.
Erika no le quitaba la vista de encima a Diego; su sexto sentido le decía que estaba mintiendo.
Sin poder evitarlo, Erika miró de reojo a Valerio; él la observaba con una expresión indescifrable.
Hacía un momento no había notado que Diego y Valerio cruzaran miradas, pero algo no le cuadraba.
Mientras tanto, una ligera sensación de triunfo comenzaba a florecer en Lorena.
Cuando estuvo sentada en la sala esperando a Valerio y vio a Diego llegar con Cristina y las demás, presintió que algo andaba mal.
Seguro esa Cristina había ido de chismosa con Valerio.
Cristina había estado presente durante todo el escándalo.
Con lo astuto y capaz que era Diego, era imposible que no descubriera que Lucía y Julia habían sido contratadas por ella.
Y ahora, era evidente que Diego le estaba mintiendo a Erika en su cara.
En otras palabras, Valerio todavía la tenía en cuenta; si él no hubiera dado la orden antes, ¿por qué Diego no diría la verdad sin rodeos?
Lo que Lorena no se esperaba era que Valerio ya hubiera sacado a Erika bajo fianza, y mucho menos que la hubiera instalado en la mansión Ramírez.

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