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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 1209

Julieta respondió:

—Qué bueno.

Apretó el celular, sin saber qué más decir.

Después de unos segundos de silencio, Carlos se despidió:

—Te dejo descansar. Cuídate mucho.

—Gracias. Usted también.

Julieta colgó y soltó el aire.

Al escuchar a Tadeo, volteó y descubrió que Héctor había entrado con él en brazos sin que se diera cuenta.

—¿Tiene hambre?

Héctor se acercó a la cama y le entregó al bebé para que lo alimentara.

Después se sentó a su lado y los observó sin decir nada.

Julieta le echó una mirada.

—¿Ahora qué te pasa?

—Nada.

—¿Entonces por qué tienes esa cara?

Él la miró, pero no respondió. Su carácter no había cambiado en absoluto.

De pronto, Julieta preguntó:

—Después de que Gael me hipnotizó y me hizo perder la memoria, tú también procuraste que no la recuperara, ¿verdad?

La expresión de Héctor cambió ligeramente.

Había sospechado que ella ya lo recordaba todo, pero como durante esos días se había comportado igual que siempre, terminó pensando que solo eran imaginaciones suyas.

Solo entonces pudo confirmarlo.

—Quería que estuvieras tranquila durante el embarazo y que no te preocuparas de más.

—Qué fácil encuentras excusas.

Él se acercó y le dio un beso junto al oído.

—No es una excusa. Es la verdad.

Julieta puso los ojos en blanco.

Tadeo se atragantó un poco mientras comía.

Ella lo cambió de posición de inmediato y lo tranquilizó con suavidad.

—Despacio, mi amor.

Tadeo mantuvo una manita apoyada en ella y, cuando se recuperó, volvió a comer tranquilamente.

Capítulo 1209 1

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