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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 308

Capítulo 308 Héctor observó la espalda de Julieta mientras se alejaba y luego se dio la vuelta para subir al carro.

Pedro primero llevó a Julieta a la empresa.

Jesús ya tenía todos los documentos listos y la esperaba abajo.

Al verla, Mariana preguntó con preocupación:

-Aún no te recuperas del todo. Hoy mejor quédate en casa y descansa. Lo importante lo vemos Jesús y yo.

-Ya me siento mucho mejor -respondió Julieta -. Quedarme en casa sin hacer nada me desespera.

Puedo avanzar un poco de trabajo.

Mariana suspiró.

-De verdad eres igual que Carlos, no sabes quedarte quieta. Ustedes dos son tal para cual.

Julieta sonrió.

-Entonces me voy. Si surge algo, Ilámame.

-Claro.

Pedro tomó los documentos y salió con Julieta.

De regreso en la villa, Julicta bajó del carro.

-Deja los papeles en mi estudio.

-Si.

Luego se dirigió a la casa de Sergio.

Al entrar a la sala, Sergio acababa de bajar despućs de bañarse y cambiarse.

Vestía un traje azul de corte ejecutivo; su rostro, antes juvenil, ahora mostraba una madurez más marcada.

Se acercó de inmediato.

-Ya regresaste. ¿Te sientes mejor?

-Mucho mejor -respondió Julieta-.¿Vas a salir?

-Siéntate primero.

Sergio la acompañó hasta el sofá.

-Por la tarde tengo una reunión con un socio.

Julieta asintió levemente.

-¿Y mi hermano? ¿Qué pasó exactamente?

El gesto de Sergio se volvió más serio.

-Hace un tiempo, Óscar fue a Puerto Dorado por trabajo... y cayó en una trampa. Perdió más de treinta millones de dólares.

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