Capitulo 309 Por un momento, el ambiente se volvió pesado.
Sergio advirtió:
-Por ahora, mejor no le digas nada a Jimena ni a los demás. No hace falta que se preocupen.
-Lo sé.
Al mediodía, Sergio comió en Cumbres del Valle y luego se fue, Por la tarde, mientras Julieta trabajaba desde casa, recibió una llamada de Irene.
-¿Cómo está Rafael? ¿Todo bien?
No quería molestarlo directamente.
-La situación no está muy bien -respondió
Julieta-. Seguramente va a estar muy ocupado estos días.
Irene se tensó de inmediato.
-¿Qué pasó?
-Uno de los socias firmó un acuerdo de resultados sin avisarle.
Irene se indignó.
-¿Qué le pasa a ese tipo? ¡Un acuerdo así no se firma sin consultar! La empresa no es solo suya.
-Es complicado -dijo Julieta-. Pero confío en que mi hermano sabrá resolverlo.
Irene soltó el aire.
-Yo también confío en él. ¿Va a volver hoy?
-Probablemente sí.
-Entonces paso por Camila y me voy a Cumbres del Valle.
-Claro.
Para Irene, quedarse ahíya era algo habitual; su habitación siempre estaba lista.
-¿Sofia también va a estar contigo hoy?
Julieta asintió.
Esa mañana, de camino al kínder, Sofía había dicho que quería quedarse con ella. , Y Héctor no puso objeciones.
-Entonces la recojo también -dijo Irene.
-Está bien.
Colgó.
Alrededor de las einco, Irene llegó con Sofía y Camila a Cumbres del Valle, cargando además varias cajas de suplementos.
-La vez pasada ni los terminamos -dijo Jimena -.¿Por qué traes tanto otra vez?
Eran productos de alto valor.
-Este ginseng lo puedes usar hoy para hacer sopa -dijo Irene.

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