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La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1314

Violeta se metió al modo anónimo del chat y le contestó al Anónimo 1.

[Violeta: ¿Y tú cómo sabes que a Federico no le gusta alguien como la señorita Calvo? ¿Le lees la mente, o acaso él mismo te lo fue a contar el chisme en persona?]

Violeta buscó en su galería una foto viejísima de Jimena en un evento privado, donde lucía un vestido espectacular que resaltaba toda su feminidad, y la mandó al grupo.

[Violeta: ¿A poco creen que tener "encanto femenino" es algo tan inalcanzable? ¿Saben lo que es una foto sin filtros? Porque, con la cara que seguro te cargas, ni con kilos de Photoshop llegarías a verte a ese nivel.]

El Anónimo 1 ardió en coraje al instante.

[Anónimo 1: ¡Pero nadie me puede negar que es una mandona! ¡A los hombres no les gustan las mujeres que los quieran controlar!]

[Anónimo 1: La señorita Serrano y el señor Núñez anduvieron muchísimos años. De no ser por la llegada sorpresa de Jimena, la que se habría casado con él sería la señorita Serrano.]

[Violeta: ¿Qué estupideces estás diciendo? Tú misma dijiste que anduvieron por muchos años. Entonces, en todos esos años en los que la señorita Calvo ni figuraba, ¿por qué tu queridísima señorita Serrano nunca logró casarse con Federico?]

[Anónimo 1: ¡Porque ya estaban a punto de dar el siguiente paso! Fue Jimena la que se metió en medio de su relación y por culpa de ella ya no pudieron estar juntos.]

A Violeta se le salió una risa amarga al ver que alguien se atrevía a decir que Jimena había sido la que se entrometió en la relación de Federico y Regina, y perdiendo por completo los modales, empezó a escribir de nuevo.

[Violeta: Estás hablando puras pendejadas.]

[Violeta: Si vamos a hablar de quién se metió en dónde, tu adorada señorita Serrano fue la que de ofrecida se metió sabiendo perfectamente que Federico y la señorita Calvo ya estaban casados. Le faltó poco para tatuarse "sinvergüenza" en la frente.]

[Violeta: ¿Y eso de "salvando a la damisela en apuros"? ¡Por favor! Aquí lo único que se vio fue a la descarada de tu señorita Serrano colgándose como sanguijuela de un hombre casado.]

Mientras escribía todo eso, Violeta agarró una de las fotos donde salían juntos, hizo zoom directo a la mano de Regina aferrada al brazo de Federico y la subió al grupo.

[Violeta: ¿Y esto qué es, eh? Vean nomás cómo lo agarra con todas sus fuerzas, ¡parece que se va a romper la mano!]

[Violeta: ¿Qué no dicen que Federico la ama con locura? Pues yo no lo veo abrazándola ni protegiéndola por ningún lado.]

[Anónimo 4: Ya bájenle, compañeros. Acuérdense que todos trabajamos en la misma empresa, no se pongan a pelear por tonterías.]

[Anónimo 5: Sí, al final, el único que sabe a quién ama es el mismo señor Núñez.]

[Violeta: Exacto. Solo Federico sabe a quién ama. Lo que no sé es si él está o no enamorado de la señorita Calvo, ¡pero lo que sí me consta es que en este preciso instante, alguien está parado afuera de su cuarto de hotel echando la lágrima!]

Mientras enviaba este mensaje, Violeta también subió al grupo la foto que acababa de tomarle a escondidas a Federico.

Y con esa simple imagen, en el chat del grupo reinó el silencio más sepulcral de la historia.

La única persona que podía acercarse lo suficiente a Federico para tomarle una foto desde ese ángulo, sin ser Jimena, era la asistente de Jimena.

Violeta se salió del modo anónimo y, usando su propio usuario oficial a la vista de todos, lanzó un último mensaje.

[Violeta: Soy Violeta. A ver, Anónimo 1, el que hace un segundo me estaba retando para decírmelo a la cara. ¡Si eres tan valiente, quítate el anónimo y vente a platicar conmigo en este momento!]

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