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La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1313

Tal vez porque Violeta llevaba mucho tiempo mirándolo fijamente, Federico le dirigió una mirada cargada de hostilidad.

—¿Qué me ves?

Violeta, notando sus ojos llorosos, abrió la boca antes de que su cerebro pudiera procesarlo.

—Señor Núñez, ¿está llorando?

Apenas soltó esas palabras, se arrepintió al instante.

Al fin y al cabo, Federico era alguien muy influyente en Santa Brisa. ¿Cómo se le ocurría hacerle una pregunta tan vergonzosa en su cara?

Federico se quedó mudo.

La fulminó con la mirada y soltó con rabia contenida:

—Lárgate.

Solo había sentido un nudo en la garganta. ¿De dónde sacaba que estaba llorando?

Definitivamente, esa mujer estaba ciega.

Violeta no supo qué responder.

Aunque al principio le daba algo de miedo Federico, al verlo en esas condiciones no pudo evitar sentir un poco de lástima por él.

Así que sacó unos pañuelos desechables de su bolso y se los extendió.

—Tenga, señor Núñez, séquese las lágrimas.

Federico ni siquiera hizo el ademán de agarrarlos.

Violeta esbozó una sonrisa, haciéndose la comprensiva.

—No se preocupe, señor Núñez. Le prometo que no le diré a nadie lo que pasó esta noche.

—Si abres la boca, te juro que te arrepientes —amenazó Federico.

Violeta asintió de inmediato.

Solo entonces Federico estiró la mano y le arrebató los pañuelos bruscamente.

Violeta, con una sonrisa nerviosa, dijo:

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