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La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1388

Leonel notó que la mirada de Franco no se apartaba de Jimena, pero como no encontraba el momento para hablarle, decidió echarle una mano.

—Franco, tú y la señorita Calvo llevan mucho tiempo sin verse, ¿verdad?

—Deberías invitarle un trago a la señorita Calvo.

Ante el comentario de Leonel, las expresiones de los presentes cambiaron y todos clavaron la mirada en Jimena y Franco.

Con una sonrisa en el rostro y bajo la atenta mirada de todos, Franco miró a Jimena, tomó dos copas y se levantó de su asiento.

Le ofreció una copa a Jimena y se quedó con la otra.

—Jimena, tanto tiempo sin verte. Brindemos.

Jimena ni siquiera hizo el intento de recibir la copa. Con el semblante impasible y sin dirigirle una sola mirada a Franco, se dirigió a Víctor, que estaba a su lado.

—¿Belinda regresó contigo?

Víctor asintió.

—Sí, regresamos juntos. Ahorita se está quedando en la casa.

—Mis papás la tienen muy consentida, así que dudo que la dejen salir en un buen rato.

Al escucharlo, Jimena asintió y respondió con tono sereno.

—Qué bueno que regresó. Es mejor que estar sola en el extranjero sin nadie que la cuide.

Víctor volvió a asentir, se acomodó en su asiento y preguntó de forma casual.

—¿Cuándo te regresas a Santa Brisa?

—Mañana, supongo —respondió Jimena.

Al escuchar sus palabras, a Franco se le borró la sonrisa.

Volvió a ofrecerle la copa con insistencia.

—Jimena, de verdad ha pasado mucho tiempo. ¿Tomamos un trago?

La insistencia de Franco hizo que el ambiente se volviera bastante tenso e incómodo.

Fue entonces cuando Jimena no tuvo más remedio que levantar la vista y darle un rápido vistazo a Franco.

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