Jimena asintió, sin negarse.
—Está bien.
Federico se quedó sentado, viéndola levantarse y salir del comedor.
Apretó los dientes en secreto, tomó el vaso de leche de la mesa y le dio un trago, agarrando el cristal con una fuerza desmedida.
La señora Núñez le echó una mirada y habló con voz severa.
—Te levantas de mal humor desde temprano, ¿qué bicho te picó? ¿Acaso te hace feliz meter a otros hombres en tu vida y en la de Jimena?
Federico contuvo el impulso de salir corriendo tras ella. No dijo nada y se limitó a bajar la cabeza para seguir desayunando.
La señora Núñez le arrebató el plato de un tirón y le reclamó fríamente.
—¿De qué sirve hacerte el tranquilo frente a mí? Apúrate y ve a dejar a Jimena al trabajo.
»Más te vale controlar tu genio cuando estés con ella estos días. Si le haces daño, te las verás conmigo.
La señora Núñez había leído a la perfección todo lo que pasaba por la cabeza de Federico.
Sin más remedio, él soltó el tenedor y se levantó de golpe para ir tras Jimena.
Antes de irse, no olvidó llevarse consigo el postre que estaba en la mesa.
Jimena salió de la mansión de la familia Núñez acompañada por una empleada.
Se quedó esperando en la entrada.
Poco después, el chofer acercó el coche.
La empleada se adelantó de inmediato para abrir la puerta.
Su intención era abrir la puerta trasera, pero al ver a Federico al volante, abrió la del copiloto, le sonrió a Jimena y le dijo:
—Señora, puede subir.
Jimena notó la sonrisa de la mujer, echó un vistazo al interior y vio a Federico sentado allí, sosteniendo el volante con una mano y el postre con la otra.
Sin hacerse del rogar, se inclinó y subió al asiento.
En cuanto se abrochó el cinturón, Federico le ofreció el postre.
—¿No estabas haciendo berrinche anoche de que querías postre?
Jimena ni siquiera estiró la mano para tomarlo; miró al frente y ordenó:
—Vámonos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Traición en Vísperas de la Boda
Esse professor Vicuña, é um velho sem nenhuma decência; por mais que o casamento fosse um contrato existia uma esposa! Irritada com esse velho nojento....
Nossa! Estou lendo com um nó na garganta. Quanta coisa Jimena está aguentando, e que homem horrível é esse Frederico… peguei ranço dele!...
Não entendo porque Jimena está tão benevolente com Regina. Espero sinceramente que essa Regina tenha um fim ruim…...
Garrada num ódio dessa Regina… quero que Jimena esmague ela com a ponta do sapato....
Me gustaría saber cuántos capítulos faltan y cuando los publicará...