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La Traición en Vísperas de la Boda romance Capítulo 1433

Violeta se limpió las lágrimas de los ojos y respondió con un tono indiferente:

—No hace falta que nos encariñemos tanto. La señorita Calvo y yo regresaremos pronto a San Miguel Antiguo.

Olivia se quedó paralizada unos segundos, con un destello de tristeza en la mirada. —¿Por qué tan de repente? —preguntó en voz baja.

—En realidad, ese siempre fue el plan —explicó Violeta—. Solo lo hemos adelantado un poco.

Olivia se quedó en silencio.

Tras tranquilizarse, Violeta salió del baño.

Olivia fue tras ella y le preguntó en voz baja:

—¿Es por lo de mi hermano?

Violeta no respondió y regresó a su lugar de trabajo.

Olivia no tenía idea de que hubiera tantos problemas entre Federico y Jimena.

Al escuchar lo que Violeta acababa de decir por teléfono, por fin comprendió todas las estupideces que había cometido Federico.

No sabía qué más había hecho su hermano, pero ver llorar a Violeta le dejó un nudo en la garganta.

Olivia sabía que Violeta había trabajado para Jimena desde que se graduó.

Seguramente lloraba de impotencia al ver cómo trataban a su jefa.

Pensándolo bien, era probable que Jimena hubiera sufrido mucho durante estos seis meses de matrimonio con Federico, tanto, que hasta su asistente no aguantó más y rompió a llorar.

Olivia se sintió fatal, con una extraña culpa carcomiéndola por dentro.

Regresó a su escritorio y se quedó mirando la pantalla de la computadora con pesadez.

Después de controlar sus emociones, Violeta llevó unos documentos a la oficina de Jimena.

Tocó la puerta, entró y la vio sentada en su silla giratoria, de espaldas a la entrada, mirando a través del ventanal.

Violeta no podía ver su rostro, pero el ambiente pesado en la habitación delataba que Jimena no la estaba pasando nada bien.

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