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LA VILLANA QUE HUYÓ DE SU FINAL romance Capítulo 14

Tocó la puerta, soltó esa frase y sus pasos se alejaron directamente hasta desaparecer.

Las palabras de Clara se quedaron atoradas en su boca.

¡Infeliz!

Usa sus encantos para seducirme y termina provocando que me baje la regla.

¿Y qué hace él? Se lava las manos y se larga.

Mientras se sobaba el vientre y maldecía a Vicente, Clara arrancó varias hojas de papel higiénico para hacerse una protección de emergencia y salió a buscar toallas femeninas.

Al regresar a la cama, Clara abrazó la almohada de Vicente y la agarró a golpes.

¿Qué diablos pretendía?

Él era quien había preparado el acuerdo y quería el divorcio.

Y era él quien no daba un paso para avanzar.

¿A qué estaba jugando?

Justo antes de quedarse dormida, Clara tuvo una epifanía.

En ese matrimonio, Vicente tenía el control absoluto y era el jefe indiscutible.

¿No sería que le había herido su orgullo de macho alfa por haber sido ella quien le pidió el divorcio primero, y por eso ahora la estaba haciendo sufrir a propósito?

¿De verdad era tan rencoroso?

¡Perro infeliz!

Entre más maldecía, más se enojaba, y entre más se enojaba, más maldecía, hasta que Clara cayó rendida en brazos de Morfeo.

Al mismo tiempo, Vicente abría la puerta de un área privada en el bar.

—¡Vicente!

Paulina lo vio enseguida. Se levantó, caminó hacia él y extendió las manos para recibir el saco que él se estaba quitando.

—No es necesario.

Vicente esquivó sus manos y se lo entregó a un mesero.

Había más de una decena de hombres y mujeres en el lugar; unos jugaban a las cartas, otros al billar y algunos coqueteaban en la barra tomando tragos.

Al ver a Vicente, todos giraron a mirarlo.

—¡Vicente!

—Señor Velasco...

Dos personas que estaban jugando a las cartas pidieron relevo y se acercaron.

—Amigo, ¿Silvia está bien? —preguntó Lucas Ayala entregándole una copa, con una expresión de indignación en el rostro—. Siento que Clara solo está buscando problemas. Si no, teniendo dos hijos, ¿por qué llevó nada más a Silvia al parque y encima dejó que se perdiera? ¡Esa mujer está cada vez más loca!

De los tres, Kevin Quirog era el mayor y el que hablaba con más sensatez.

—Criar niños te vuelve loco, es normal. ¡Lo importante es que Silvia está bien!

Dicho esto, Kevin cambió de tema.

Capítulo 14 1

Capítulo 14 2

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