A la mañana siguiente, Ivana se despertó y vio que tenía varios mensajes nuevos. La solicitud de amistad que le había enviado a Gilda Mayén la noche anterior había sido aceptada.
[¡Ivana, por fin te agregué! ¿Te acuerdas de mí?]
[En el tercer estante del balcón, a la izquierda, hay carne seca. Agarra lo que quieras de comer. ¡En un par de días tengo vacaciones y voy a buscarte!]
[Mi hermano me dijo que te vas a divorciar. Ivana, no te pongas triste. Desde antes sentía que ese Nelson no era buena persona. Cuando estaba en la prepa, casi mata a alguien en una pelea. Se aprovechaba de que su papá era del consejo directivo de la escuela para que la familia arreglara sus desastres con dinero.]
[¡Incluso lo vi un par de veces comiendo con esa víbora de Yadira! ¡Un hombre así no vale la pena!]
Ivana se quedó helada. Realmente no sabía cómo había sido Nelson en el pasado.
Gilda había escuchado algunos rumores porque ahora iba a la misma preparatoria privada que Nelson.
Era una escuela cara, a la que Ivana, por supuesto, no podía permitirse ir.
¡Pero Yadira sí podía!
Después de la muerte de su padre, salió a la luz que él solo le daba a ella y a su madre un sueldo fijo. Todas las ganancias de la empresa y los trabajos extra se los daba a Yadira y a su madre.
Le pagó a Yadira la mejor escuela privada, clases de baile, ¡y de fotografía!
Ivana tuvo que admitir que sentía envidia.
Una vez, ella había querido una bicicleta de montaña un poco mejor, y su padre se la había negado.
La razón por la que Gilda conocía a Yadira era porque un famoso director había ido a varias escuelas a buscar nuevos talentos para una película. Entre las seleccionadas estaban ella misma, Gilda y Yadira.
Las elegidas incluso participaron en un campamento de entrenamiento de más de un mes. En ese momento, ella tenía muchas posibilidades de conseguir el papel, pero Yadira inventó chismes sucios sobre ella.
Dijo que, para hacerse famosa, tenía una relación turbia con el director.
Al final, para evitar problemas, Ivana se retiró voluntariamente.
Para ella, solo era un pasatiempo, una forma de relajarse; su principal interés seguía siendo el estudio.
¡Pero Gilda se había enfurecido en ese momento y nunca lo olvidó!
Ivana platicó un poco con ella y hasta le pidió prestada algo de ropa, ya que le habían robado la maleta. Luego, revisó el Instagram de Gilda.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: Llegas tarde: el divorcio ya está firmado