Entrar Via

Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 161

A Néstor se le fue el color de la cara.

¿Cómo era posible?

Miró a Almendra, incrédulo.

—Tú… ¿cómo pudiste…?

«¿Cómo recuperó tan rápido lo que borré?».

Víctor era un hombre precavido; había instalado un software especial en el celular para borrar archivos de forma permanente, justo para evitar que algún genio de la tecnología pudiera recuperarlos.

Pero Almendra… ¿cómo lo había logrado?

Los ojos claros de Almendra lo miraron con una frialdad que helaba.

—Con que solo querías platicar conmigo, ¿eh? —Su voz no tenía ni una pizca de calidez.

Kevin también lo fulminó con la mirada.

—¡Eres un desgraciado! ¡Una basura! ¿Y todavía te atreves a hacerte el inocente después de planear algo tan retorcido?

¡Mandar a más de veinte tipos a desgraciarle la vida a una chava para luego venderla a una red de trata!

¡No tienes madre! ¡Eres peor que un animal!

Si esta noche no hubiera sido Almendra, o si ella no hubiera sabido defenderse, su plan retorcido se habría consumado sin problemas.

El rostro de Néstor se volvió ceniciento.

«Se acabó. Esta vez, de verdad se acabó…».

En ese momento, un agente entró para informar a Kevin.

—Jefe, encontramos diecisiete tarjetas bancarias. Ya contactamos a los bancos y confirmamos que, en total, suman cuatrocientos setenta y tres millones. Además, en el carro traían diez millones en efectivo.

—Desde que se fundó la empresa hace tres años, la sede central ha invertido más de cien millones anuales en Textil Velox, lo que suma al menos trescientos millones. Con el respaldo del Grupo Reyes, Textil Velox tenía todos los recursos para crecer en todos los frentes. Sin embargo, en sus manos, la empresa reportó pérdidas año con año, acumulando un total de ciento veinte millones en tres años.

»Pero la realidad es otra… Al principio, la empresa no iba nada mal; de hecho, generaba buenas ganancias. Fueron ustedes, en complicidad con los directivos de varios departamentos, quienes crearon la falsa impresión de que el negocio era un fracaso. Falsificaron la contabilidad y se embolsaron todo el dinero.

»Después, empezaron a meter mano en los materiales de la empresa, vendiendo por debajo del agua las telas de primera que enviaba la matriz y sustituyéndolas por producto de ínfima calidad. Con el tiempo, ustedes mismos se encargaron de hundir el rendimiento de la empresa. Pero eso no les impidió seguir sacando tajada, porque la sede central nunca abandonó a Textil Velox y siguió invirtiendo. Así, ustedes podían seguir llenándose los bolsillos.

»Antes de que yo llegara, insistieron en que la empresa por fin sería rentable en la segunda mitad del año. Eso era porque planeaban dar el golpe final y retirarse con todo, antes de que sus maniobras fueran tan evidentes que la matriz empezara a sospechar. ¿Me equivoco?

Néstor, al escucharla desmenuzar cada detalle con una claridad demoledora, soltó una carcajada.

—¡Sí! ¡Todo lo que dices es cierto! ¡Pero jamás pensamos que Simón y Frida te mandarían a la empresa! ¡Nos arruinaste los planes a todos! ¿No se supone que solo eras una chamaca de pueblo? ¡Con razón Frida te adoptó como su ahijada y te puso a trabajar para ella! ¿Quién diablos eres?

Si Almendra hubiera sido una niña ingenua o una tonta, no habría representado ninguna amenaza para sus planes. Pero, muy al contrario, tenía una inteligencia formidable, impropia de una chava de diecisiete o dieciocho años. Desde su primer día en la empresa, había descubierto su trama.

***

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Los Secretos de la Hija Recuperada