[¡Dios mío, Betina, qué increíble! ¡Sabía que serías la número uno!]
[¡Sí, Betina es la mejor! ¡Nos tienes que invitar a celebrar en grande!]
[¡Qué bárbara! ¡El puntaje más alto! ¡No puedo creer que estuve en la misma clase que la número uno!]
[¡Wow! ¿Eso significa que nuestra clase saldrá en las noticias?]
Uno por uno, todos en el grupo comenzaron a etiquetar a Betina para felicitarla.
Betina apagó la pantalla del celular, apretando los puños con fuerza. «¡Qué inoportuna la maestra!», pensó. Ya se sentía suficientemente humillada, y ahora toda su clase sabía que en su casa estaba la alumna con el puntaje más alto. ¡La iba a matar de coraje!
Almendra, observando la sinceridad y el entusiasmo de todos, se levantó lentamente.
Fue entonces cuando los presentes se dieron cuenta de que la alumna estrella no solo era hermosa e inteligente, sino que también tenía una estatura y proporciones perfectas, y un aura fría e inigualable.
—Señorita Almendra, somos de El Teatro del Sol y la Sombra. ¿No le gustaría considerar nuestra escuela? Con su talento, ¡seguro que alcanzaría la fama!
El reclutador de la escuela de artes la miraba con los ojos brillantes. Era hermosa, simplemente hermosa. Cada parte de ella, de la cabeza a los pies, era impecable. Con esa belleza y ese temperamento, si entraba en el mundo del espectáculo, sin duda se convertiría en una estrella mundial de éxito duradero.
—Lo siento, pero me interesa más la escuela de medicina —respondió Almendra, con un tono de disculpa.

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