Entrar Via

Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 303

—¿No quieres cumplir la apuesta? —inquirió Almendra, arqueando una ceja.

El rostro de Valeria estaba completamente rígido. ¿Acaso no era obvio?

¡Mil postraciones! ¡Temía terminar en terapia intensiva!

—Almendra, de una forma u otra, soy tu madre adoptiva. Te crie durante dieciocho años sin pedirte nada a cambio, y no solo eso, ¿ahora quieres que me postre mil veces ante ti? ¿No te da miedo que te caiga un rayo?

Almendra soltó una risa burlona.

—Deja de usar como excusa esos dieciocho años que nunca existieron. Si te atreviste a apostar, tienes que cumplir tu palabra. No te preocupes, no quiero que me rindas pleitesía a mí. Ve al Santuario de la Luna Creciente a pagar tu manda: entra de rodillas hasta el altar y reza mil avemarías para dar gracias por la vida de Braulio. Claro, si de verdad no quieres ir, no te voy a obligar.

Después de que Almendra dijera eso, Valeria se quedó sin argumentos para rebatir.

Parecía que no podría escapar de esas mil postraciones.

Al ver que Almendra se disponía a irse, Valeria la siguió de nuevo, mirándola con sospecha.

—Almendra, hoy el mayordomo de la casa me llamó para decirme que unas escuelas fueron a buscarte, ¿que porque sacaste una calificación perfecta? ¿Es en serio?

Valeria no se creería eso ni en un millón de años.

Conocía perfectamente las calificaciones de Almendra desde que era niña. Cada vez que había exámenes, ella y Rodrigo se morían de coraje. Además, en la escuela siempre andaba metida en peleas. ¿Cómo iba una delincuente juvenil como ella a sacar una calificación perfecta?

¡Era un chiste!

—No es asunto tuyo —respondió Almendra, sin ganas de hablar con ella.

Valeria hizo una mueca.

—Sabía que era imposible. ¿Qué sacaste en el examen de ingreso? Susana sacó un 1420.

Almendra solo dijo:

—Ah. Qué lástima, no podrá entrar a la Universidad Central de Valparaíso ni a la Universidad La Concordia.

Valeria: ...

¡Esta mocosa era una víbora, siempre hurgando en la herida!

Si Susana hubiera sacado solo diez puntos más, habría superado el puntaje de corte de este año. Pero por desgracia, se quedó a las puertas de la Universidad Central de Valparaíso y la Universidad La Concordia.

***

Tobías estaba a punto de ir a ver a Braulio y Susana cuando, al salir de su oficina, vio a Almendra y Valeria. Se le iluminó el rostro.

—Maestra Almendra, qué bueno que vino.

Almendra asintió.

Capítulo 303 1

Capítulo 303 2

Capítulo 303 3

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Los Secretos de la Hija Recuperada