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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 368

Fabián le acarició la cabeza.

—Quédate con el dinero de las medicinas y usa las hierbas del Cerro La Corona de Plumas como quieras.

—¿Ahora eres el gran filántropo?

La sonrisa de Fabián se acentuó.

—Tómalo como un adelanto de mis honorarios médicos. Anda, come.

Cuando terminaron de comer, ya eran las cuatro de la madrugada.

—Duerme bien un rato y luego sigue trabajando.

—De acuerdo.

Almendra llevaba dos días sin dormir adecuadamente. Lo único que quería era dejarse caer en la cama y recargar sus neuronas.

—¿Está lista la habitación?

Claudio asintió.

—Lista, Jefe. Los llevaré a usted y a la Jefa Alma ahora mismo.

—Bien.

Claudio los condujo a la suite con la mejor vista de la montaña, una habitación preparada especialmente para Fabián. El interior era tan lujoso y cómodo como la suite presidencial de un hotel de cinco estrellas.

—Jefe, Jefa Alma, que descansen bien.

Al decir esto, una mirada sugerente cruzó los ojos de Claudio.

Almendra enarcó una ceja.

—¿Solo una habitación?

Claudio titubeó.

—Jefa Alma, es que esta es la única adecuada para usted y el Jefe.

Fabián intervino.

—Tú quédate aquí, yo dormiré en otro lugar.

Almendra echó un vistazo al interior; en efecto, todo era lujo puro.

—Compartámosla.

Fabián la miró, sorprendido. Almendra continuó:

—Tú tampoco has descansado bien estos dos días. Duerme bien esta noche, mañana iremos a la montaña a recolectar hierbas.

—De acuerdo.

Al ver esto, Claudio no se atrevió a quedarse más tiempo y se retiró rápidamente.

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