Entrar Via

Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 370

Su chica ya estaba lo suficientemente ocupada y cansada, ¿y esta gente venía a causarle más problemas?

—Sí, sí, ya nos vamos, ya nos vamos.

Aunque Cicatriz se sentía agraviado, no se atrevió a desafiar a Fabián en su propio territorio, así que se fue corriendo con sus hombres.

Claudio mantenía la cabeza gacha, sin atreverse a respirar. Era evidente que su jefe estaba de mal humor por la frustración. ¿Por qué la gente de Los Serpientes tenía que venir a buscarse la muerte y meterlo a él en problemas?

Fabián estaba harto de Los Serpientes.

—Almendra, en cuanto prepares el antídoto, nos regresamos a La Concordia.

Zona Cero era una cueva de lobos, y tener a un bocado tan delicioso como Almendra allí era muy peligroso. La visita de Los Serpientes era el mejor ejemplo; no era tan ingenuo como para creer que solo habían venido por la enfermedad de la anciana.

Almendra tampoco tenía intención de quedarse mucho tiempo.

—De acuerdo —asintió.

Después de comer algo, Almendra y Fabián subieron a la montaña con algunos hombres para recolectar una gran cantidad de hierbas, incluyendo el Musgo Esmeralda. Luego, se encerró de nuevo en el laboratorio.

***

El regreso de Cicatriz con las manos vacías molestó mucho a Álex.

—Jefe, es que ese tal Fabián también estaba allí, no pudimos hacer nada. Pero la señorita dijo que tendría el antídoto listo en tres días.

Junto a Álex había un hombre con una máscara negra. Al escuchar las palabras de Cicatriz, soltó una risa fría.

—¡Fabián no es nadie! ¡Tuvo suerte de no morir en el sudeste asiático hace tres años!

Cicatriz frunció el ceño. Este hombre había llegado a la organización hacía tres años y siempre se había mantenido en las sombras. ¿Por qué salía ahora? ¿Y por qué le guardaba tanto rencor a ese demonio de Fabián?

Álex le hizo un gesto a Cicatriz para que se fuera.

—Puedes retirarte.

—Entendido.

—Sé que tienes asuntos pendientes con Fabián, pero ahora mismo estamos esperando que esa mujer prepare el antídoto. No hagas ninguna tontería —le dijo Álex al enmascarado.

El hombre de la máscara sonrió de forma siniestra.

—¡Si Fabián se entera de las cosas que han hecho Los Serpientes, tampoco los dejará en paz!

Álex guardó silencio.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Los Secretos de la Hija Recuperada