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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 511

—¿Tanta coincidencia? —se sorprendió la anciana.

—Pues sí, ¿cómo ha estado de salud últimamente? —Sombra, con mucha familiaridad, jaló un banquito y se sentó junto a la anciana, viéndose de lo más noble y bien portado.

—Yo estoy muy bien. Pero tú, estando solo en el extranjero, no debe haber sido nada fácil, ¿verdad?

A los ojos de la anciana, Sombra era un niño que perdió a sus padres desde pequeño, que tuvo que pepenar basura y hacer trabajos temporales para mantenerse.

Por suerte, Sombra salió adelante y logró entrar a una buena escuela en el extranjero.

—Fue… bastante difícil, sí. Pero para mí, los días más oscuros ya pasaron. —Sombra parecía estar recordando el pasado.

La anciana asintió:

—Sí, tus padres fallecieron muy pronto, y cuando eras niño…

—Doña Pilar, por eso le estoy tan agradecido. Antes me ayudó muchísimo, me dio de comer y hasta dinero para mis gastos. De ahora en adelante, usted será como mi abuela —dijo Sombra, mitad en broma, mitad en serio.

La anciana soltó una risita:

—Ay, muchacho, si tú quieres, por mí encantada.

Sombra sabía muy bien cómo ganarse a la anciana y platicaban muy a gusto. Almendra estaba a un lado pelándole una manzana a su abuela sin decir una palabra.

Aquella escena parecía sacada del pasado, como si siempre hubiera sido así.

***

Mientras tanto, en La Concordia, cierto hombre que debía estar descansando estaba tan irritable que no podía ni quedarse sentado.

Hace un momento su gente le llamó para decirle que alguien había entrado a la fuerza en la residencia de la señora Pilar.

Al indagar más, ¡se enteró de que esa persona era Ricardo!

Y lo peor, Almendra estaba ahí en ese momento.

Justo entonces, su celular volvió a sonar.

Era una foto de la anciana, Sombra y Almendra platicando. Por lo que se veía, Sombra tenía a la abuela muy contenta.

Esa foto se la había mandado Martín a Fabián.

—Jefe, parece que a doña Pilar le cae muy bien ese tal Ricardo, ¿eh? ¿Qué hacemos?

No era solo cosa de Fabián; hasta Martín estaba preocupado por su jefe.

No es por nada, pero ese Ricardo y la señorita Almendra tenían edades similares, y viéndolos juntos… la verdad es que hacían bonita pareja.

Capítulo 511 1

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