Almendra miró a Elvira con descaro y habló con un tono frío y sarcástico:
—¿Cuándo dije que me iba a disculpar contigo? Tienes demasiada imaginación.
La cara de Elvira, que estaba llena de orgullo, cambió al instante:
—¡Almendra! ¿Qué quieres decir? ¿Acaso prefieres que te expulsen?
Loreto también miró a Almendra con furia:
—¡Piénsalo bien! ¡Una vez que salga la notificación de expulsión, arrepentirse no servirá de nada! ¡Ninguna escuela se atreverá a aceptarte!
—¿Se cree la rectora? ¿Quiere expulsar a quien se le antoje? ¿Quién le dio ese derecho? —dijo Almendra mirando a Loreto con asco.
Loreto no esperaba que, llegados a este punto, Almendra siguiera desafiándola sin remordimiento.
—Violaste el reglamento escolar y acosaste a una compañera. Si no te expulso a ti, ¿a quién? —Loreto alzó la voz, queriendo que todos los curiosos supieran exactamente qué error había cometido Almendra.
El acoso escolar, o bullying, era un tema sensible tanto en la escuela como en la sociedad. Al mencionar a los estudiantes abusivos, a todos les hervía la sangre. La expulsión realmente no sonaba excesiva.
¡Loreto quería esparcir la fama de acosadora de Almendra para que todos apoyaran su expulsión!
—¿Crees que vas a sacar algún beneficio de esto? ¿La familia Sandoval te va a mantener en la escuela hasta que te jubiles? —se burló Almendra con indiferencia.
Loreto se sintió avergonzada y furiosa, queriendo taparle la boca a Almendra.
La familia Sandoval ni siquiera sabía quién era ella, pero no quería ofenderlos. ¡Nadie en el mundo médico tenía un buen final si ofendía a los Sandoval!
—Ja, mejor preocúpate por ti misma. No necesito que te preocupes por mi jubilación. Acosaste a tu compañera de cuarto y no te disculpas. ¡La expulsión por parte de la escuela es totalmente justa y razonable! —Loreto hablaba con severidad, como si lo que decía ya fuera un hecho consumado.
Los estudiantes que miraban volvieron a susurrar.
—Ay, no, ¿qué pasó realmente? ¿Ya es bullying?
—Sí, parece que esa chica le echó agua a Elvira y mojó toda su cama.
—Suena pasado de lanza, pero ¿tanto como para expulsarla?

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