Entrar Via

Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 699

Aurora corrió de inmediato al lado de Almendra y miró a Mireya:

—¿Tuviste los ovarios para apostar frente a todos y ahora que pierdes te haces la víctima?

Natalia agregó:

—Cuando Almendra hizo el primer tiro, dijeron que fue suerte y la obligaron a tirar diez dieces. Ahora que lo hizo, ¿qué? ¿Te quieres rajar?

Elvira, indignada, dijo:

—¡Aurora, Natalia, no se pasen! Mireya es una chica, ¿humillarla así frente a todos los compañeros les parece correcto?

Al escuchar a Elvira, Mireya la miró con cara de conmoción y agradecimiento.

Almendra dijo:

—Ya que tanto te indigna la injusticia, ayúdale con la mitad: cada una ofrece cinco disculpas públicas.

Elvira se quedó muda.

La escena le recordó inevitablemente la noche anterior, cuando tuvo que humillarse y disculparse ante Almendra. ¡Qué vergüenza!

Si pudiera, ¡mataría a Almendra!

Mireya miró a Elvira con esperanza, deseando que la ayudara.

Pero Elvira volteó la cara fríamente y dijo:

—Mireya, hice lo que pude.

Las lágrimas de Mireya rodaron por sus mejillas. Miró a Ricardo, que estaba en silencio, buscando ayuda:

—Instructor, cumpliré mi promesa, ¿puedo esperar a que estemos en el dormitorio?

Ricardo dijo con cara inexpresiva:

—El que apuesta, paga.

Mireya se desesperó por completo.

***

Por la noche, en la cafetería, todos estaban pegados al foro de la facultad.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Los Secretos de la Hija Recuperada