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Los Secretos de la Hija Recuperada romance Capítulo 899

¡Seguro se fue a casa con Almendra!

¡Se moría del coraje!

En ese momento volvió a sonar su celular. Vio que era Liliana.

—Betina, ¿ya saliste? Hice caldo de costilla y agua de chía, lo que te gusta. Ven a tomar algo antes de irte.

Betina aceptó sin dudarlo.

De todas formas el chofer no había ido por ella y Gilberto seguro solo recogió a Almendra. Pues bueno, ¡hoy no llegaba a casa!

Al llegar al cuartucho rentado de Liliana, Betina puso cara de asco otra vez.

—Liliana, esto es un huevito. Te doy dinero, cámbiate a algo mejor.

Entró y al ver todo tan viejo, se le quitaron las ganas de tomar caldo.

Liliana sabía que Betina estaba acostumbrada al lujo y era obvio que no se hallaba ahí.

—Betina, es que aquí me queda cerca de tu escuela para cuidarte mejor. Tengo dinero, no me des. Siéntate, te sirvo el caldo.

Betina ya no tenía humor.

—No, gracias, Liliana. Nomás vine a verte, no tengo hambre.

Liliana la conocía bien. La miró un momento y preguntó:

—Betina, ¿estás triste? ¿Quién te hizo enojar?

Desde niña, Betina le contaba todo a Liliana. Al escuchar la pregunta, soltó todo:

—Últimamente Gilberto está haciendo experimentos en la Universidad Médica. Hoy le dije que pasara por mí y me salió con que estaba de viaje, ¡pero escuché la voz de Almendra en el teléfono! ¡Es que no quiso recogerme!

Dijo eso furiosa y luego puso cara de víctima:

—¡Todo es culpa de Almendra! Desde que regresó, todos cambiaron. Parece que les dio toloache, todos andan tras ella y a mí ni me pelan.

Liliana también se indignó:

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