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Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1025

—Aunque tú seas una descarada, también deberías tener cuidado —respondió Aldana con frialdad—. Porque mi raqueta tampoco tiene ojos.

—Ja. —Kiara soltó una risa fría. Le parecía increíble que esa mocosa se atreviera a amenazarla.

—Muy bien —dijo Kiara con una mueca—. A ver si sigues sonriendo cuando empiece el partido.

—Espejito, espejito —soltó Aldana lentamente después de unos segundos de silencio.

Kiara se quedó helada, sin saber qué decir.

Ya vería.

Pronto iba a saber de qué lado mascaba la iguana.

¡Fiuuu!

Con el sonido del silbato, el partido comenzó oficialmente.

¡Pum!

Kiara, que tenía el primer saque, usó toda su fuerza para lanzar la pelota.

El ángulo apuntaba directamente a la cara de Aldana.

Aldana sujetó la raqueta, se inclinó ligeramente y observó con calma cómo se acercaba la pelota.

Al segundo siguiente.

Ladeó un poco la cabeza y la pelota pasó zumbando junto a su oreja, cayendo a sus pies.

Kiara anotó el primer punto.

1 punto.

—¡Uuuuh! —En las gradas, los estudiantes de Medicina estallaron en gritos y burlas.

«¿Ni siquiera puede devolver una pelota?

¿A qué vino a jugar?

Que se largue ya y deje de hacer el ridículo y de hacernos perder el tiempo».

Los estudiantes de Informática hicieron una mueca, con caras largas.

No estaban preocupados porque Aldana no pudiera devolver la pelota, sino porque Kiara estaba jugando aún más sucio.

¡Lo hacía a propósito!

Kiara tampoco esperaba que Aldana fuera tan mala como para no poder devolver un solo saque.

Había sido un desperdicio de esfuerzo.

Sabotear las raquetas.

Al final, ni siquiera las necesitaría.

—Pff. —Kiara se burló abiertamente en dirección a Aldana.

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