Entrar Via

Más que una niña: La rebelde y su protector romance Capítulo 1743

Gilda apretó los labios, con el rostro pálido de rabia.

Se consideraba una persona dedicada a su trabajo, sincera y honesta con los demás.

Nunca había lastimado a nadie por intereses personales.

No entendía por qué alguien querría atacarla de esa forma.

—Jefa, háganos caso —Dalia le tomó las manos con suavidad—. Quédese aquí y averigüe quién subió ese video a internet.

Fuese quien fuese, sus intenciones eran perversas.

—Está bien.

Gilda asintió finalmente, y dijo con voz ronca:

—Hagan lo posible para salvarle la mano. No se preocupen por los gastos médicos.

—De acuerdo.

Dalia asintió, pero antes de irse recordó algo y preguntó:

—Jefa, ¿le avisamos a Héctor sobre esto?

—No.

Gilda negó con la cabeza.

—Él está muy ocupado con el vuelo de prueba, no puede distraerse.

—Entendido.

Dalia no insistió más y salió rumbo al hospital junto a los otros entrenadores.

Efectivamente.

Tal como Dalia había sospechado, alguien estaba orquestando todo para destruir el estudio.

En menos de dos horas.

La noticia sobre el «abuso laboral en el Estudio Gilda» se había esparcido por todas partes.

Los rumores se volvieron cada vez más disparatados; algunos incluso afirmaban que del lugar habían sacado varios cadáveres.

Finalmente, todo ese caos mediático fue frenado por Aldana Carrillo y Rogelio Lucero.

En cuanto a Vicente Quintero...

Al ver el video, el instinto de Gilda le decía que él estaba involucrado de alguna manera.

Quizás desde el día que fue a pedir trabajo, ya venía con un plan entre manos.

*Bip, bip...*

El repentino sonido del teléfono la sacó de sus pensamientos.

Al contestar.

Escuchó la voz de Dalia:

—Jefa, dicen que la mano de Vicente no tiene salvación.

—¿Cuál es la situación? —preguntó Gilda con frialdad.

Capítulo 1743 1

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: Más que una niña: La rebelde y su protector