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Me Casé con el que Pagó Mi Venganza romance Capítulo 220

Los oscuros ojos de Magdalena destellaron con rebeldía.

—No considero haber hecho nada malo.

Era la primera vez que se atrevía a desafiar a Octavio, quien quedó boquiabierto. En sus recuerdos, su hija menor siempre había sido sumisa y dócil.

Lázaro abrió los labios, dispuesto a intervenir, pero Fátima lo sujetó del brazo. Él la miró y ella negó levemente con la cabeza.

¡No era el momento!

Lázaro apretó los labios y se recostó en la silla, sintiéndose impotente.

En ese preciso instante, la puerta se abrió. Todos giraron la cabeza. Andrés Vargas entró a la sala privada e inmediatamente captó la hostilidad en el aire.

Entrecerró sus expresivos ojos y barrió el lugar con la mirada hasta posarla sobre la vulnerable Magdalena. Su voz fluyó suave como el agua:

—Magda.

Al verlo, ella soltó el aire que estaba conteniendo. Si él no hubiera llegado, no estaba segura de si Octavio la habría humillado públicamente.

La mirada de Andrés pasó velozmente por el señor Zacarías antes de plantarse frente a Octavio. Le tendió la mano.

—Buenas noches, señor Sarmiento. Soy Andrés Vargas, soy el... —hizo una pausa estratégica— novio de Magda.

La revelación cayó como una bomba, dejando a todos mudos.

En toda la sala, aparte del propio Andrés, las únicas personas que mantuvieron la calma fueron Magdalena y Lázaro.

Fátima miró de reojo a su marido. Su semblante permanecía impasible; no había ni una pizca de sorpresa en su rostro. De pronto lo entendió: él ya lo sabía.

Antes se había preguntado por qué Lázaro estaba tan tranquilo con que Magdalena conociera a los Zacarías. Resulta que él había orquestado todo esto.

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