Flavia desvió la mirada hacia cualquier otra parte.
—No sé de qué me estás hablando.
Mateo esbozó una sonrisa fría.
—Te lo diré muy claro: este asunto está relacionado con un intento de homicidio. Puedes quedarte callada ahora si quieres, pero una vez que te lleven a la comisaría, créeme que los métodos de interrogatorio no son algo que quieras experimentar.
Al oír la palabra «homicidio», el rostro de Flavia se quedó blanco del terror. Empezó a balbucear sin sentido.
—Ese hombre solo me pidió que chocara contigo... Yo no sé nada más, esto no tiene nada que ver conmigo.
Al ver que algunas personas empezaban a mirarlos, Mateo la guió hacia un pasillo más apartado. Flavia lo siguió, temblando. Una vez a solas, Mateo volvió a preguntar.
—¿Quién era ese hombre?
La amenaza anterior la había dejado aterrada, y su voz temblaba al responder.
—Era un hombre... de unos treinta y tantos años, con lentes.
Mateo sacó su celular, abrió la galería de fotos, amplió una imagen y se la mostró.
—¿Es él?
Flavia asintió de inmediato.
—Sí, sí, es él.
Mateo guardó el teléfono y miró a la chica, que había perdido todo el color en su rostro.
—La próxima vez que alguien te pida que hagas un "favor", no aceptes sin pensar. ¿De verdad crees que vale la pena arriesgar tu vida por unos billetes?
Flavia estaba al borde del llanto.
—Te juro que no lo volveré a hacer... me dio tres mil. ¿Y si mejor se los entrego a la policía?
—Ya que los tienes, quédatelos —dijo Mateo con frialdad—. Pero no vuelvas a hacer una estupidez como esta.
La foto que Mateo le había enseñado era de Leonardo Guzmán. Con la confirmación de Flavia, regresó a la habitación del hospital para informarle a Lázaro.
Al abrir la puerta, se encontró con que no solo estaba el señor Guzmán, sino que había otro hombre sentado en el sofá.
El hombre llevaba un traje impecable, tenía las piernas cruzadas y emitía un aura de elegancia imperturbable. Su rostro atractivo mantenía una expresión fría y distante.
Mateo tragó saliva, pensando: «¿Acaso el Presidente Jiménez vino a visitar al jefe?».

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