Renato tomó el regalo de las manos de ella, se lo dio a un empleado y ordenó que lo llevaran a su habitación.
Fabiola sostenía una taza y bebía pequeños sorbos, mientras observaba discretamente a Renato. En seis años, él había cambiado mucho. Su rostro indiferente no delataba ninguna emoción, ni alegría ni enojo.
Echó un vistazo al abultado vientre de Magdalena, y el té en su boca se volvió tan amargo que casi no pudo tragarlo; a punto estuvo de escupirlo.
Poco después, un empleado anunció que la cena estaba lista. Ignacio dio la orden de empezar y se dirigió al comedor.
Fabiola se acercó a Sebastián y lo ayudó a levantarse. Un empleado le acercó un bastón, que él tomó para apoyarse. Fabiola lo sostuvo del brazo mientras caminaban al comedor.
Magdalena y Renato iban detrás de ellos. Ella observó la cojera en la pierna izquierda de Sebastián, con una expresión pensativa.
Renato miraba a la pareja frente a él con rostro inexpresivo, aunque en sus ojos oscuros brilló por un segundo una emoción turbia.
Seguramente para celebrar el regreso de Sebastián y Fabiola, el banquete de hoy era sumamente abundante.
En la mesa, Renato seguía igual que en casa, cuidándola con atención y sirviéndole comida en su plato a cada rato.
Al notar las miradas de los demás, Magdalena se sintió algo incómoda. En familias de tanto abolengo había muchas reglas, y siendo Renato la cabeza de la familia, su comportamiento probablemente no era el más adecuado.
Bajo la mesa, tiró levemente de su ropa, pidiéndole con la mirada que dejara de servirle.
Pero Renato actuó como si nada. Sin alterar su gesto impasible, simplemente le apretó con suavidad los dedos.
Susana miraba a Renato de vez en cuando; al ver que el regreso de Sebastián y Fabiola no parecía afectarle, suspiró aliviada en silencio.
Hacia el final de la cena, viendo que Magdalena ya había bajado los cubiertos, Renato tomó su plato, le sirvió sopa y se lo puso enfrente.
Magdalena vio su sopa de pollo con champiñones favorita y negó con la cabeza, agobiada:
—Ya no me cabe más.
Renato le dijo con voz suave:

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