Entrar Via

ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA romance Capítulo 931

La tolerancia de Nicanor había llegado al límite. Miró fijamente a Teresa.

Tomó su cintura con las manos, pero no hizo presión hacia abajo; simplemente dejó sus palmas descansando allí.

—Teresa —pronunció su nombre, con la voz tan desgarrada que parecía a punto de romperse—. De verdad no aguanto más, ¿acaso quieres matarme?

Teresa vio sus ojos inyectados en sangre, consumidos por el deseo, y notó la expresión de vulnerabilidad y desesperación en su rostro. De repente, sintió que algo en su interior se ablandaba.

Puso una mano sobre el pecho de él y sintió cómo su corazón latía acelerado y con tanta fuerza que parecía un tambor a punto de estallar.

Teresa se mordió el labio para evitar hacer ruido, pero su respiración se volvió cada vez más pesada, sus pestañas temblaban, y los dedos que descansaban sobre su pecho se curvaron hasta que las uñas se le clavaron en la piel.

Nicanor finalmente no pudo resistir más y se abalanzó hacia ella...

—Dije que yo lo haría —le recordó Teresa, mirándolo hacia arriba.

—Es que ya no puedo aguantar —respondió Nicanor. Pegó su frente contra la de ella y murmuró con una voz profunda que parecía salirle desde el fondo del pecho—: Si dejo que sigas haciendo esto a tu ritmo, ninguno de los dos lo va a disfrutar del todo. Ya no te quedan fuerzas, ¿verdad?

La luz de la luna se filtraba a través de las cortinas y caía sobre ambos cuerpos entrelazados. En la habitación solo quedó el sonido de los jadeos cruzados y algún gemido ahogado que lograba escapar de los labios mordidos.

Teresa no supo en qué momento él le había dado la vuelta. Con el rostro hundido en la almohada, sus dedos se aferraron desesperadamente a los bordes de la funda.

—Teresa —repetía él su nombre, una y otra vez, como si necesitara confirmar que ella seguía estando allí.

La temperatura en el dormitorio no dejó de aumentar...

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ME ECHARON POR FALSA, VOLVÍ REINA