Los ojos de Zayn se oscurecieron por la ira. La expresión tranquila que había mantenido durante toda la fiesta desapareció en un instante, sustituida por una furia que hizo que el salón entero quedara en silencio.
Su mirada se clavó en Fahriye. Al verla contener las lágrimas mientras intentaba mantenerse firme frente a todos, sintió cómo una oleada de culpa y rabia le recorría el cuerpo.
Sin pensarlo dos veces, caminó hacia Adnan con paso decidido.
Antes de que su hermano pudiera decir una sola palabra más, Zayn le arrebató el micrófono de las manos con tal fuerza que el chirrido del equipo de sonido hizo que varios invitados se sobresaltaran.
—¡Hermano! ¿Qué demonios estás diciendo? —su voz retumbó por todo el salón—. ¿Acaso esto te parece una broma?
Todos los presentes dirigieron la mirada hacia los dos hermanos.
Adnan permaneció inmóvil durante unos segundos. No esperaba que Zayn lo enfrentara delante de todos.
Zayn respiró hondo antes de continuar.
—Ella no es mi amante. Es una gran amiga... una mujer a la que le salvé la vida cuando estaba en América. ¿Cómo te atreves a destruir la reputación de una mujer inocente solo para satisfacer tu orgullo? ¿O acaso intentas desviar la atención porque la tuya ya quedó completamente arruinada?
Un murmullo recorrió el salón.
Los invitados comenzaron a intercambiar miradas y a susurrar entre ellos.
El rostro de Adnan se tensó. Apretó los puños con tanta fuerza que los nudillos se volvieron blancos, mientras una vena se marcaba en su cuello.
Jamás imaginó que su propio hermano lo humillaría de aquella manera.
Zayn giró lentamente la cabeza hacia Alana.
Sus ojos estaban llenos de seriedad.
—Alana... responde delante de todos. ¿Lo que acaba de decir Adnan es verdad?
Durante unos segundos, el silencio fue absoluto.
Todas las miradas se posaron sobre ella.
Adnan sonrió con seguridad.
Él mismo la había llevado hasta aquella fiesta para utilizarla como prueba. Estaba convencido de que confirmaría sus palabras y terminaría de destruir el matrimonio de Zayn y Fahriye.
Alana levantó lentamente la cabeza.
Miró a Zayn durante unos segundos. En su pecho aún seguía latiendo aquel amor que jamás había logrado olvidar.
Después observó a Fahriye.

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