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Me perdiste, CEO árabe romance Capítulo 9

Samyra luchaba por mantenerse a flote.

El agua de la piscina estaba demasiado fría en comparación con el calor sofocante de aquella tarde, y el cambio brusco hizo que un dolor insoportable atravesara su pierna derecha.

Un calambre, brutal y repentino.

Sintió que el músculo se tensaba con violencia, dejándola casi inmóvil. Jadeó intentando respirar mientras movía los brazos desesperadamente para no hundirse.

El ruido alrededor era caótico. Gritos.

Personas corriendo. La voz alarmada de varias mujeres.

Pero todo parecía distante. Borroso.

Samyra tragó agua accidentalmente y tosió mientras intentaba mantener la cabeza fuera de la superficie.

Entonces vio a Nayla.

La joven también estaba en el agua, moviéndose con desesperación.

Y después… Vio a Omar correr hacia el borde de la piscina.

El corazón de Samyra tembló.

Por un instante absurdo, una parte de ella creyó que él saltaría directamente hacia ella.

Hacia su esposa.

Pero entonces recordó las palabras que había escuchado el día anterior.

“Omar quiere una segunda esposa…”

El dolor en su pecho fue peor que el de su pierna.

Samyra observó el rostro de Omar lleno de tensión mientras él analizaba rápidamente la situación.

Ella conocía esa mirada.

Era la misma expresión que él tenía cuando alguien importante para él estaba en peligro.

Y en ese momento, Samyra entendió algo que destrozó lentamente su corazón.

Esa persona ya no era ella.

El calambre empeoró. Sintió el cuerpo más pesado.

El agua helada le quemaba la piel.

Apenas logró reunir fuerzas para gritar, pero antes, Nassira habló desesperada

—¡Omar salva a Nayla… ella no sabe nadar!

Omar reaccionó de inmediato.

Sin pensarlo dos veces, se lanzó al agua.

Samyra sintió un nudo doloroso en la garganta mientras lo veía nadar directamente hacia Nayla.

Él la sostuvo entre sus brazos con fuerza, protegiéndola.

Nayla se aferró desesperadamente a él mientras lloraba.

Y Omar la cargó fuera de la piscina como si fuera lo más importante del mundo. Como un héroe.

Samyra observó aquella escena sintiendo cómo algo dentro de ella terminaba de romperse.

Ahora estaba claro. Demasiado claro.

Omar solo pensaba en Nayla. La protegía. La cuidaba.

La miraba con desesperación.

Como un hombre mira a la mujer que ama.

Y ella… Ella ya no era esa mujer.

El dolor volvió a atravesar su pierna. Esta vez más fuerte.

Samyra intentó mantenerse a flote otra vez, pero el cuerpo dejó de responderle.

El cansancio. El frío. La tristeza.

Todo comenzó a hundirla lentamente.

Movió una mano intentando sujetarse del borde, pero no alcanzó.

El agua cubrió sus labios.

Después su nariz. La respiración se volvió imposible.

Sintió el agua entrando en sus pulmones mientras el pánico se apoderaba de ella.

Sus ojos comenzaron a cerrarse lentamente.

Lo último que vio fue a Omar abrazando a Nayla fuera de la piscina.

Y entonces todo se volvió oscuro.

Capítulo: ¿Vienes a acusarme? 1

Capítulo: ¿Vienes a acusarme? 2

Capítulo: ¿Vienes a acusarme? 3

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