Capítulo 184 Cuando Adrián llegó a casa de la abuela de Olivia, solo vio al chofer esperando; no había nadie más.
—¿Dónde están? —preguntó Adrián, arrugando la frente.
El chofer se enderezó.
—La señora me avisó que salió a comer con su abuelita.
Adrián guardó silencio.
¡Empezó a plantearse seriamente si debía cambiar de empleado!
—¡Ya sé que se fueron a comer! ¿No me habías avisado ya de eso?
El chofer parpadeó y lo miró fijamente. Su expresión dejaba muy claro lo que estaba pensando: si ya lo sabía, entonces para qué le preguntaba.
Adrián volvió a quedarse sin palabras.
—¿Todavía no regresan? —insistió Adrián.
El chofer se confundió aún más y se rascó la cabeza.
Era más que obvio que no habían regresado. ¿Su jefe era un poco idiota?
Adrián descifró la mirada del hombre y, por un instante, esa muda acusación lo dejó mudo.
¿A dónde habían ido a comer? ¿Cómo era posible que él no lo supiera? ¿Desde cuándo no estaba al tanto de cada paso que daba Olivia? En ese momento, resonaron en su cabeza las palabras de Beto: "Eres demasiado blando con ella. Quítale el dinero, cancélale las tarjetas y vas a ver cómo se le acaban las ganas de rebelarse". 1 Sonrió amargamente.
Jamás podría hacer algo así.
Le debía una pierna. Esa era una deuda que cargaría por el resto de su vida, y aparte de darle grandes cantidades de dinero, no tenía ninguna otra forma de compensarla.
Intentó llamar a Olivia cinco veces seguidas, pero no obtuvo respuesta.
Luego marcó al número de la abuelita, pero el celular ya estaba apagado.
Le envió un mensaje a Olivia:
"¿Todavía no terminan de comer?" No respondió.
Aferrándose a una última esperanza, pensó en marcarle a Rosa para averiguar si Olivia ya había regresado, pero cuando iba a realizar la Ilamada, recordó que la empleada seguía en el hospital.
Se subió al auto, dispuestoa volver a casa.
—Señor Vargas, yo... —El chofer se acercó apresurado para preguntarle qué debía hacer él.
Asomó la cabeza desde la recámara.
—¿Ah? ¿Ya regresaste?
No parecía estar molesta.
Quedaba claro que se había preocupado sin motivo.
Tal como había dicho Beto, sin él, ella se moriría de hambre. Era una exbailarina que ya ni podía bailar, ¿ qué otra cosa podría hacer con su vida?
—¿A qué hora regresaste? Te estuve marcando y no contestaste, tampoco me respondiste los mensajes — reclamó Adrián, mientras caminaba hacia la habitación.
—Ah, no los vi. Y tampoco escuché el celularrespondió ella.
Estaba ocupada arreglando su ropa.
—Mientras doña Rosa esté internada, deberíamos contratar a alguien más. No tienes por qué estar haciendo los quehaceres tú misma. —Se aflojó la corbata.
—Tampoco soy una inútil; todavía puedo encargarme de cosas sencillas como estas. —Comenzó a doblar las prendas de ropa con agilidad, una por una.
—Por cierto, ¿y la abuelita? —preguntó Adrián, al notar que ella estaba sola en la casa.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...