Capítulo 194 Para su sorpresa, la persona que acababa de llegar era Adrián.
Por supuesto, no venía solo. Detrás de él caminaban su chofer y varios hombres altos y fornidos vestidos con trajes negros a los que Olivia no conocía.
Los padres de Olivia caminaban en medio de aquel grupo, cabizbajos y con un aspecto bastante desanimado.
Adrián reflejaba una gran seriedad esa tarde.
En el pasado, Adrián siempre se había mostrado amable y generoso frente a la familia de Olivia, dispuesto a cumplir cualquier capricho con los modales de un perfecto caballero. Cuando alguien se muestra tan condescendiente durante mucho tiempo, es fácil que los demás se confundan y olviden un detalle importante: si él fuera alguien débil, ¿cómo habría logrado triunfar en el feroz y competitivo mundo de los negocios desde tan joven?
La última vez que estuvieron en casa de la abuelita, apenas había mostrado su carácter firme, pero ese día marcaba el inicio del verdadero espectáculo.
Cuando Adrián se ponía serio, llegaba a imponer bastante respeto.
Es fácil lidiar con alguien cuando ríe o se enoja, ya que sus emociones están a la vista y eso lo hace menos temible. Lo aterrador es cuando esa persona se mantiene en calma, como si no pasara absolutamente nada.
Nadie sabe qué clase de tormenta puede desatarse de improviso bajo la superficie de un mar en calma.
Por eso, en cuanto Adrián entró a la oficina con la cara inexpresiva, el ambiente se volvió tan pesado que costaba respirar, al punto en que Mateo ni siquiera se atrevía a exhalar con fuerza.
Adrián caminó hacia donde estaba Olivia y le tomó la mano.
Frente a él se encontraba Mateo.
Él agachó la cabeza, incapaz de sostenerle la mirada.
Los hombres de traje avanzaron. Ernesto y Eugenia, atrapados en medio del grupo, los siguieron con pasos lentos y torpes. Al final, ambos se detuvieron junto a Mateo, quedando rodeados por el chofer y los guardaespaldas.
—Adrián... ¿qué... qué está pasando? —preguntó Ernesto con voz temblorosa, intentando apaciguar el ambiente.
El objetivo de Olivia esa tarde era tenderle una trampa a Mateo para que confesara.
Conocía bien a su hermano; sabía que era un inútil, que le faltaba experiencia y que, sobre todo, era un cobarde. Estaba convencida de que su pequeño truco tenía un ochenta por ciento de probabilidades de funcionar. Al final, todo se reducía a un simple juego psicológico.
Lo que jamás imaginó fue que Adrián estuviera haciendo exactamente lo mismo que ella, con la gran diferencia de que él sí tenía pruebas irrefutables.
Ante eso, no quedaba nada más que decir. La exigencia de Adrián era exactamente la misma que la suya: que el papá de Olivia renunciara à esa casa.
Ernesto no lograba comprender la situación y empezó a quejarse con expresión de dolor.
—¿Por qué, Adrián? —reclamó casi a gritos—¿Te interesa quitarme esta miseria? ¡Si a ti te sobra el dinero, lo que traes suelto en los bolsillos vale mucho más que esto!
La cara de Adrián lo decía todo: no tenía la más mínima intención de darle explicaciones. Ernesto solo tenía dos opciones, renunciar a la casa o dejar que Mateo se pudriera en la cárcel.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...