Capítulo 239 La mente de Olivia rebosaba de ideas sobre el baile que había imaginado: si seguía la sugerencia de Valentina y lo convertía en un espectáculo completo, ¿ cómo lo haría?
Decenas de ideas la asaltaban como una tormenta interior, de tal manera que, cuando vio los mensajes de Adrián, no la alteraron. Eran como pequeñas gotas de agua engullidas por las inmensas olas queе inundaban su mente, sin dejar rastro.
Ni siquiera pensó en bloquearlo, pues los mensajes no la habían perturbado. Los leyó y siguió pensando en su baile.
La inspiración había nacido de la imagen del fénix renaciendo de las llamas. Cuanto más lo pensaba, más se expandía la idea: el ciclo eterno de la vida, la continuidad de lo ancestral, la grandeza de lo primordial. Quería crear un espectáculo de danza enraizado en la mitología ancestral.
Cada vez más entusiasmada, Olivia era inmune a cualquier otra emoción. Esa noche, incluso en sueños, todo fue paisajes inmensos y criaturas míticas que danzaban al ritmo de un mundo antiguo.
Adrián no esperó hasta el amanecer. Faltaba pосо más de una hora para el último vuelo y compró su boleto, recogió sus cosas y fue al aeropuerto.
No había planeado llevar a Paulina, pero ella insistió en acompañarlo. Con el tiempo tan justo, no hubo momento para discutir. Volvieron juntos.
De regreso en Altabrisa, Adrián fue al departamento sin hacer ninguna parada. Paulina no se separó de él.
En realidad, no sabía bien por qué se sentía tan urgido de regresar, no había nadie esperándolo. Pero en ese momento, la obsesión y el impulso eran uno solo:
volver a casa. Y cuando Paulina dijo que estaba preocupada y se negó a dejarlo ir solo, no tuvo energía para convencerla de lo contrario.
Al llegar, Paulina fue la primera en salir del ascensor.
Lo primero que vio fue una grulla de papel pegada en la puerta.
Se le fue el color de la cara. Se adelantó, arrancó la grulla de un jalón y fingió tocar la puerta.
—¿No está la empleada de la casa? —preguntó.
Adrián entró detrás de ella y abrió con su huella digital. Adentro, todo estaba exactamente como lo había dejado, sin ningún cambio. Solo faltaba ella.
Lo amaba tanto. Lo había amado desde la preparatoria. Incluso había sacrificado una pierna por él. ¿Cómo no iba a volver?
—Adri, sé que ahora estás pasando un momento difícil ... —dijo Paulina—. ¿Por qué no revisas si te dejó algo?
¿Un correo, tal vez? ¿Una nota, algo así?
Las palabras lo pusieron en acción. Comenzó a revisar cada cuarto. Paulina lo siguió a todas partes, aterrada en silencio ante la posibilidad de que Olivia hubiera dejado algo que la delatara.
Al final, Adrián encontró en un cajón los papeles del divorcio junto con la carta que Olivia le había dejado.
La carta era muy breve, apenas unas líneas que se leían de un vistazo.
La palabra que más saltaba a la vista era "divorcio".

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...