Capítulo 297 Pero Vianney dijo que por el momento no había encontrado nada. Eso sí, últimamente Paulina y Beto andaban muy juntos, aunque en realidad esos dos siempre habían sido cercanos.
—Oli, le pedí que siga buscando pistas. ¿Esperamos un poco más? —dijo Vianney desde el otro lado de la línea.
—Está bien, gracias. Ah, por cierto, te traje un regalo, pero no he tenido oportunidad de dártelo. Quedamos un día de estos. —Olivia no tenía más remedio que seguir esperando; esperando noticias de Vianney y también de la policía.
Santiago le pidió que durmiera bien, que descansara, pero ¿cómo iba a poder dormir?
Se recostó en la cama y apagó la luz. Aunque intentó hacerle caso a Santiago y no pensar en nada, su cabeza seguía retumbando sin parar.
Su cuerpo estaba agotado, así que intentó cerrar los ojos para ver si lograba dormir un poco y conservar fuerzas. Pero apenas la conciencia empezaba a desdibujarse, comenzaba a soñar: la cara de su abuelita, su abuelita llamándola "Oli", diciéndole "Oli, sálvame".
Despertaba, y en la oscuridad, el corazón le latía a punto de estallar.
La abuelita del sueño estaba tan delgada que sus facciones se habían deformado. Vestía ropa azul, con el cuerpo encorvado, murmurando súplicas hacia ella.
Con una claridad aterradora.
Nunca había soñado con alguien de manera tan nítida; tan nítida que podía distinguir cada arruga de su cara, cada cabello blanco en su cabeza, todo con precisión.
Tan nítida que hasta en el sueño se sentía un dolor.
Al despertar, se presionó el pecho con fuerza, llorando en silencio en la oscuridad: "Abuelita, ¿dónde estás?" Así pasó toda la noche.
Flotó entre el insomnio y la tortura de los sueños que se repetían una y otra vez, siempre la misma imagen.
Llegó a convencerse de que su abuelita realmente estaba viviendo todo lo que aparecía en esos sueños.
Lo que no esperaba era que, por la mañana, finalmente recibiera noticias.
Un número desconocido le envió una solicitud de amistad con el mensaje: "¿Quieres saber dónde está tu abuelita?" Su cuerpo agotado se llenó de energía. Aceptó sin dudarlo y escribió: "¿Dónde está mi abuelita? ¿Quién eres?" La persona del otro lado no le contestó. Solo le envió un video.
La persona entonces escribió: "Tres millones de dólares".
Olivia no lo pensó dos veces y respondió: "¡Dame el número de cuenta!" Si le daban el número de cuenta, podría averiguar quién era.
Pero era obvio que la otra persona tampoco quería delatarse: "Ni lo sueñes".
Olivia escribió: "¿Entonces cómo quieres que te los dé? ¿Tres millones de dólares en efectivo? ¿Vas a mandar un camión a recogerlos?" La persona respondió: "Ese es tu problema. Tú resuelve cómo me vas a dar los tres millones. Si no se te ocurre nada, no sé cuántos días más aguante tu abuelita".
Cada palabra de ese mensaje se le clavó a Olivia en los ojos como un puñal. Sin embargo, después de eso, sin importar lo que escribiera, la otra persona ya no le contestó.
Olivia apretó la mandíbula.
No era momento de llorar.
Le reenvió el video a Vianney y le pidió que su novio hiciera un análisis de datos para ver si podían identificar la ubicación exacta a partir de lo que se alcanzaba aver brevemente por la ventana en el video.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...