La puerta aún no se abría cuando Paulina ya empezó
a lloriquear con voz lastimera:
—Nico, ¿viniste a rescatarme? Lo sabía, eres el mejor de todos. Esos dos son unos malvados, solo saben hacerme la vida imposible.
En cuanto la puerta se abrió, se quedó sin palabras. ¿
Por qué Nico y Renata estaban juntos? ¿Y por qué
venían seguidos de más de diez hombres corpulentos?
—Nico... —No le importó, hizo un puchero y dejó que el agravio se le notara en el semblante.
Nico rio, nervioso.
—Pau, yo...
Le costaba mucho pronunciar las palabras. Sabía que Celeste no soportaba a Paulina, y también sabía que entre Adrián y Paulina había cierta ambigüedad difícil de explicar, pero él era amigo íntimo de ambos. La moral de las personas tiende a ser selectiva: como fuera, los cuatro llevaban años de amistad. Ahora que iba en persona a echar a Paulina, le pesaba en el alma.
La percepción que Nico tenía de la relación entre todos ellos seguía anclada en el pasado. No tenía idea de que los otros tres ya habían cambiado por completo, incluso se convenció de que la amenaza de Beto de romper lazos solo fue un arranque de ira. No sabía que ya no había vuelta atrás.
Paulina se cubrió la cara con las manos y las lágrimas le escurrieron entre los dedos; la imagen misma de la desolación.
—Nico... Nico... —repetía su nombre con voz melosa mientras se lanzaba hacia él para abrazarlo.
Le vino a la mente la advertencia de Celeste, como una sarta de petardos estallando: "Si esta vez vas y te dejas manipular por sus teatritos de víctima, no te molestes en volver a la casa".
Sintió un nudo en el estómago. Retrocedió un paso a tiempo, y Paulina, que no alcanzó a frenarse, se fue de bruces contra el pecho de uno de los trabajadores de la mudanza. El hombre se llevó un buen susto.
—¿Es... está bien, señora? —preguntó el trabajador, nervioso, sosteniéndola.
Paulina miró a Nico con reproche.
—Nico, por favor, no...
Nico no se atrevió a verla a los ojos. Su cara se puso roja.
Paulina sola no podía detener a más de diez personas. Decía que iba a llamar a la policía, pero tampoco se atrevía a hacerlo; Beto le había dicho que no armara escándalo, y si la policía aparecía, él no tendría piedad de ella.
—¡Empaquen todo, lo que se pueda vender se vende y lo demás se tira, no quiero nada! —ordenó Renata una vez adentro, con voz firme.
—No pueden... no pueden hacer esto... son mis cosas... —Paulina lloraba e intentaba frenarlos, pero era inútil. Se volvió hacia Nico y le suplicó entre lágrimas—. Nico... Nico, ayúdame, Nico, ¿no éramos buenos amigos? Detenlos, por favor, ayúdame.
Él la estaba pasando muy mal.
Beto y Paulina eran sus amigos más cercanos y queridos, pero Celeste era su esposa. Si salía en defensa de Paulina, no habría forma de justificarse. ¿
Por qué lo ponían en esta situación?
Al ver a Paulina llorar y gritar, su juicio se desmoronó.
Al final, sin poder contenerse, le propuso a Renata y a la gente de la mudanza:
—¿Y si la dejan empacar sus cosas? Que guarde lo importante, después de todo tiene documentos y cosas así. Cuando termine, ustedes se encargan del resto.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...