Renata resopló con desprecio y no se opuso.
Paulina seguía llorando. Nico la apuró.
—Rápido, ve a recoger tus cosas. Ya van a seguir trabajando.
Paulina maldijo a Nico por dentro, "inútil de porquería", pero al ver a Renata y a la gente de la empresa de mudanzas, todos plantados ahí como verdugos esperando turno, no le quedó más remedio que ponerse a recoger sus cosas entre sollozos.
Los documentos de identidad le importaban poco; lo que sí tenía que llevarse eran las joyas, los bolsos de marca y la ropa cara.
Lo metió todo a presión dentro de las maletas. Pero, para su sorpresa, Renata quiso revisarlas.
—¡Todo esto se queda! —Renata señaló todo lo que había dentro de las maletas aparte de los documentos —. La ropa, quédatela. Ya está usada... ¡sucia!
Paulina reaccionó como si le estuvieran arrancando la vida. Se lanzó sobre una maleta y gritó con la voz desgarrada:
—¡Esto es mío! ¡Son mis cosas! ¿Con qué derecho te las llevas? ¡No te las vas a llevar! ¡Son mías!
—¿Tuyas? —Renata le arrojó un estado de cuenta—.
Mira bien. Este es el extracto bancario de la tarjeta de Beto de los últimos dos meses. Se detalla dónde se gastó el dinero, cuánto te transfirió a ti, todo queda clarísimo. Si quieres demostrar que es tuyo, enséñame los recibos de compra.
Paulina se quedó quieta sobre la maleta.
No era que no pudiera mostrarlos, sino que, aunque lo hiciera, los recibos tenían los datos de la tarjeta con la que se pagó, y muchos no correspondían a tarjetas suyas. Y los pocos que sí, eran de compras hechas con dinero que Beto le había transferido.
Nico no era ajeno a lo que sucedía. Todo ese dinero no era de Beto, sino de Adrián, que se lo pasaba a través de Beto. Pero ¿era buena idea decirlo? Si la misma Paulina no abría la boca, ¿no era mejor que él tampoco dijera nada?
Paulina no se atrevía a involucrar a la policía, pero tampoco podía tragarse la rabia, así que llamó a Beto:
—¡Beto! ¡Ven a ver! ¿Sabes lo que está haciendo tu mujer?
Estaba convencida de que, como Beto y Renata se estaban divorciando, ya eran enemigos a muerte.
Aunque tuviera que irse, al menos quería que él le diera una buena regañada a Renata para poder irse con algo de dignidad. Por eso puso el altavoz a propósito.
—¿Qué sucede? —La voz de Beto al otro lado no dejaba adivinar ninguna emoción.
Paulina le contó todo con lujo de detalle y mucho de su cosecha: cómo Renata había irrumpido en la casa, cómo le tiró las cosas, cómo la echó a la calle.
Cuando terminó, miró a Renata con furia, esperando que la reprendieran.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...