—No, no, no, no, no digas eso de Celeste. Yo le dije que manejara el dinero. A mí me gusta gastar a lo loco, y desde que éramos novios ella es la que administra todo. —Nico no sentía ni un poco de vergüenza—. ¿Por qué me daría vergüenza? Celeste dice que ser hogareño es una virtud. Es cierto que a veces me gustaría quedarme más rato con Adrián y los demás; cuando Celeste me pide que vuelva, es porque quiere que le haga compañía. Me la paso ocupado con el trabajo, de por sí estoy poco tiempo con ella y, encima, después del horario laboral estoy afuera. Es normal que me apure. De vez en cuando me quejo, sí, pero Celeste no es mala persona:
Hizo una pequeña pausa.
—Aunque esté afuera pasándola bien, estoy intranquilo, pensando en ella... Y en cuanto a pagar cuentas con clientes y otros gastos normales, Celeste no me dice nada, aunque le llegue la notificación.
Tiene derecho a saber en qué me gasto el dinero. Me controla porque me quiere; si una mujer le permite a un hombre hacer lo que sea sin importarle nada, eso significa que ya no lo ama.
Paulina lo miró como si estuviera viendo a un idiota.
—¿Eres estúpido? Celeste te lavó el cerebro.
Nico, sin embargo, suspiró.
—No te voy a mentir, Pau. Antes también pensaba así:
que Celeste era un poco brava y que yo tenía muy poca libertad. Pero ahora, viendo lo de Adrián y lo de Beto, en serio creo que Celeste tiene razón. Cómo era la relación entre Adrián y Olivia antes, no lo sé, porque yo no tenía trato con ella. Pero lo de Beto y Renata sí
lo vi de cerca. Los primeros dos años de casados, Renata le reclamaba, le armaba escenas y lloraba.
Después, yo mismo la vi dejar de llorar, ella se rindió.
Y Olivia, con la que empecé a convivir más apenas este año, también parecía que ya no le quedaban fuerzas para seguir intentándolo con Adrián. Le daba igual lo que él hiciera contigo, le daba igual a qué hora volviera. Entre ellos solo se veía ese vacío donde ya ni el rencor queda. Ahí lo tienes: los dos se divorciaron.
Celeste puso una regla desde que nos casamos: la esposa siempre tiene la razón. Antes lo tomaba como broma; ahora me doy cuenta de que es una verdad absoluta.
Nico soltó todo ese discurso de un tirón. Paulina observó la ternura en sus ojos y sintió amargura. Era el más torpe y el menos capaz de los tres. Sin el apoyo de Adrián, jamás habría llegado a donde estaba. Y, sin embargo, era el que mejor trataba a su esposa.
—Nico... —Paulina le puso la mano sobre el dorso de la suya—. No te vayas, ¿sí? Yo... me da miedo estar sola.
Él retiró la mano como si le hubieran puesto una brasa encima y negó con la cabeza una y otra vez.
—Ya estoy en problemas por no haber regresado con Renata. Si me quedo más tiempo, Celeste me mata.
Paulina hervía de furia, pero se la tragó y lo miró con ojos de lástima.
—Nico, ¿qué voy a hacer ahora? Casi no tengo dinero, no me va a alcanzar ni para unos días.
—Ay...—Nico suspiró—. ¿Y si buscas un trabajo? —AI ver que la expresión de Paulina cambió, se corrigió—:
O si no, habla con Adrián.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: Mi Desamor Ideal (Adrián y Olivia)
He leído hasta el capítulo 516. Vamos por partes: La historia está muy bien: representa una situación complicada donde, aunque no hubo daño físico si lo hubo emocional. Los personajes ofrecen un buen arco y la narrativa, aunque con muchas deficiencias, es buena. Sin embargo, desde hace varios capítulos (desde que Adrian comenzó un viacruxis para recuperar a Olicia y ella comenzó su relación con Julián), los personajes están perdidiendo fondo. Es decir, en vez de evolucionar, ahora son bipolares. Cambiando su personalidad sin un puente: Adrian ahora es sumiso, nadie que tuviera ese grado de control que él ostenta podía soltarlo con fácilidad. Ni siquiera por el hecho de haberlo perdido todo. Eso solo alimenta las ganas de volver a obtener todo. Julian, el héroe y salvador, el compasivo y empático ahora es la versión masculina de Paulina: manipulador, narcisista y celoso. Eso no es evolución, eso es bipolaridad y le resta mucho a la trama. Si con la deficiencia narrativa que ya arrastra, donde no hay cámara que fluya con naturalidad; donde las escenas y los "reencuentros" suenan forzados. Donde el subtexto se pierde y comienzan las incoherencia. Le agregamos este cambio drástico de los personajes, la mento decir que el todo se vuelve, además de monótono (continúamente se repite los 5 años de matrimonio), imposible de leer. Pierde el enfoque (ahora resulta que todo girará alrededor de una piedra? Alrededor del hecho de que luego descubrirán que Leonardo fue otra víctima de Paulina? Alrededor de que Adrian siempre estuvo enamorado de Olivia?), pierde la belleza narrativa y la cruel realidad que se manejó en los primero capítulos. Pierde el contexto y la subtrama. Pierde, en resumen, todo. Parecía una buena historia, pero llegados a este punto, la verdad aburre. Es como si la autora hubiera solo deseado alargar todo sin una coherencia, introduciendo nuevos personajes y elementos que compiten con los primeros capítulos. En resumen, o bien edita y deja que las cosas sigan fluyendo con naturalidad, sin forzarlas, sin querer que los reencuentros entre Adrian y Oliva sigan sucediéndose de esa forma antinatural. Sin cambiar la personalidad de Julian e incluso borrando a los otros personajes (Paulina) y otorgándoles un "final" decente, por así decirlo. O bien, divide la novela y saca dos títulos diferentes. Pero esta amalgama que hizo realmente le resta mucho a lo que ya llevaba en los capítulos anteriores. Es una lástima....
Me atrapó desde la primera línea. Increíble es! Pero... Cerca del 620 al 670 aproximadamente es un largo sueño! Fue todo muy raro, no hacía falta 😔...
ES UNA NOVELA MUY BONITA PERO FINAL TRISTE. LA DISFRUTE, ME CAPTURO DESDE EL PRINCIPIO.ALGUNOS CAPITULOS NO LOS COMPRENDI, PERO ESTA INTERESANTE....
Excelente historia...
Cualtos faltan y hasta cuando suben los restantes ?...
Atrapante...